Nº 28: 2009, año de oración por la Vida



BOLETIN DEL ROSARIO
Año IV - Nº 28
marzo 2009


2009, año de oración por la vida

A propuesta de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, y con el visto bueno del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se ha puesto en marcha un año de oración por la vida que, desde este mes de enero, pretende, según palabras de Juan Pablo II en la Evangelium Vitae que "en cada comunidad cristiana, con iniciativas extraordinarias y con la oración habitual, se eleve una súplica apasionada a Dios, Creador y amante de la vida".




REFLEXIÓN

Bendito sea el Fruto de tu Vientre

por Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina
Administrador Apostólico de Córdoba
y Coadjutor de Sevilla


Queridos hermanos y hermanas:

Son muchas las amenazas que se ciernen sobre la vida humana: la plaga del hambre, que padece un tercio de la humanidad; la violencia contra las mujeres, que en muchas ocasiones termina en tragedia; los accidentes de tráfico, consecuencia casi siempre de la irresponsabilidad; la muerte de trabajadores, en muchos casos fruto de un liberalismo económico desbocado; las drogas, que merman la libertad y arrancan la vida de tantos jóvenes; y sobre todo, el drama del aborto, que a su gravedad intrínseca, por ser la eliminación voluntaria y querida de un ser humano por decisión de sus padres, se une la tragedia de su aceptación acrítica por una parte de nuestros conciudadanos en nombre del progreso y de la libertad de la mujer. En el último año, la sociedad española se ha sentido conmovida por las noticias de crueles prácticas abortivas y por la magnitud de las cifras, en torno a 110.000 abortos en el año 2007.

Por otra parte, estadísticas fiables nos dicen que va extendiéndose en nuestra sociedad la aceptación social de la eutanasia, al tiempo que se prepara su regulación legal, olvidando que la vida humana, desde su concepción hasta su ocaso natural, no es propiedad del hombre, sino don gratuito de Dios. A todo ello se añaden determinadas disposiciones legales, que no respetan la dignidad de la vida naciente, partiendo del falso principio de que todo lo que es científicamente factible es también éticamente lícito. En este caso no se tiene en cuenta que la técnica, cuando reduce el embrión humano a objeto de experimentación, acaba abandonando al débil al arbitrio del más fuerte.

En las últimas décadas ha crecido, gracias a Dios, la conciencia de la dignidad sagrada de la persona humana, pero de modo excesivamente parcial y selectivo. Todos rechazamos la tortura, la pena de muerte y la violencia doméstica. Deploramos las muertes en accidentes laborales y el hambre en el mundo, que en los últimos meses padecen también muchos conciudadanos nuestros, que reclaman nuestra solidaridad. Dios quiera que vaya creciendo también nuestra conciencia de que la vida debe ser promovida, tutelada y defendida en todas sus fases. En este sentido, aliento a las instituciones, confesionales o no, que promueven iniciativas a favor de la vida y que ayudan a las madres en circunstancias difíciles para que acojan generosamente el fruto de sus entrañas.

En su primera visita apostólica a España, en noviembre de 1982, Juan Pablo II nos dejó este mensaje, que no ha perdido actualidad: "Quien negara la defensa de la persona humana más inocente y débil, de la persona humana ya concebida aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad". Urge, por ello, que los católicos nos sensibilicemos ante este tema verdaderamente trascendental, que tratemos de sensibilizar a nuestros conciudadanos y que anunciemos a todos el Evangelio de la Vida, de modo que poco a poco se vaya afianzando en nuestra sociedad la cultura de la vida, que debe proteger inexcusablemente a los más débiles e indefensos, la vida humana concebida y no nacida, y también la vida en su ocaso, la de los enfermos y ancianos.

Un modo magnífico de defender el valor sagrado de toda vida es la oración. Por ello, juzgo muy oportuna la iniciativa que la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, contando con la aprobación del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española, y previa información a la Asamblea Plenaria, ha puesto en marcha, declarando el año 2009 como Año de Oración por la Vida bajo el lema "Bendito sea el fruto de tu vientre".

Responde a la invitación que Juan Pablo II hiciera a toda la Iglesia al encarecer en Evangelium Vitae que "es urgente una gran oración por la vida, que abarque al mundo entero. Que desde cada comunidad cristiana, desde cada grupo o asociación, desde cada familia y desde el corazón de cada creyente, con iniciativas extraordinarias y con la oración habitual, se eleve una súplica apasionada a Dios, Creador y amante de la vida".

Ruego, pues, a los sacerdotes, consagrados, seminaristas, laicos cristianos y miembros de las Hermandades y Cofradías y de los grupos y movimientos apostólicos que secunden esta iniciativa en la celebración de la Eucaristía, en el rezo de la Liturgia de las Horas, en la adoración del Santísimo y en la recitación del Santo Rosario. Para ello, la Subcomisión ha preparado unos materiales que la Delegación Diocesana de Familia y Vida enviará a todas las parroquias e instituciones. Encomiendo de modo especial esta intención a los contemplativos de la Diócesis, pues estoy convencido de que la oración es la fuente de los frutos que permanecen y el manantial que refresca y fecunda todas nuestras iniciativas apostólicas.

Códoba, 15 de febrero de 2009


Guión del rezo del Rosario

Rosario por la vida
Meditaciones propuestas por la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española


ORACIÓN INICIAL
Oh Dios, que has dado al género humano
la recompensa de la eterna salud
por la virginidad fecunda
de la Bienaventurada María;
te suplicamos nos concedas
que experimentamos en nuestras necesidades
la intercesión de la misma Señora,
por la cual merecimos recibir
al Autor de la vida,
tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.



MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
Oremos, por intercesión de María, para que el Espíritu Santo nos enseñe el valor sagrado de la vida humana desde el instante de su concepción.


II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
Oremos, por intercesión de María, para que nos enseñe a acoger y acompañar a las mujeres embarazadas, especialmente a las que atraviesan graves dificultades.

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
Oremos, por intercesión de María, para que las familias sean el santuario de la vida y que toda mujer tenga la dicha de ver nacer a sus hijos.

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Oremos, por intercesión de María, para que reconozcamos que cada niño es un don de Dios.

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
Oremos, por intercesión de María, para que todos los matrimonios que, respondiendo a su vocación, buscan un hijo, puedan concebirlo o adoptarlo.



MISTERIOS LUMINOSOS


I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
Oremos, por intercesión de María, para que los padres tengan la dicha de ver nacer a sus hijos a la vida nueva del Bautismo.

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Oremos, por intercesión de María, para que Jesucristo, Esposo de la Iglesia, santifique con su presencia a todas las familias cristianas.

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Oremos, por intercesión de María, por la conversión de todas las personas que colaboran en la construcción de una cultura de la muerte.

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Oremos, por intercesión de María, para que sepamos descubrir la belleza y dignidad de todos los niños que sufren limitaciones físicas o psíquicas.

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
Oremos, por intercesión de María, para que aprendamos a amar como Cristo en la Eucaristía y entreguemos nuestra vida a los demás.



MISTERIOS DOLOROSOS


I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Oremos, por intercesión de María, por los enfermos más graves, para que no pierdan la esperanza y confíen en el amor de Dios Padre.

II LA FLAGELACIÓN
Oremos, por intercesión de María, por los que provocan el sufrimiento que producen el aborto y la eutanasia.

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Oremos, por intercesión de María, para que Jesús, Rey de la Paz, detenga las guerras, el terrorismo y todo atentado a la dignidad de la persona humana.

IV LA VÍA DE LA CRUZ
Oremos, por intercesión de María, para que sepamos acompañar la cruz de las madres y de los padres que no encuentran ayuda para que nazcan sus hijos.

V LA MUERTE DE JESÚS
Oremos, por intercesión de María, para que todas las personas respetemos la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
Oremos, por intercesión de María, para que podamos recorrer con la gracia de Dios el camino que conduce a la plenitud de la vida en el hogar del cielo.

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
Oremos,por intercesión de María, para que todos seamos testigos del Evangelio de la vida.

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Oremos, por intercesión de María, para que el Espíritu Santo ilumine e impulse a los gobernantes a defender la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
Oremos, por intercesión de María Inmaculada, para que los esposos vivan la pureza de su amor conyugal y éste sea fuente de vida.

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Oremos, por intercesión de María, Reina de la familia, para que proteja a las familias que están sufriendo cualquier tipo de necesidad.



ORACIÓN FINAL : Oración por la vida
Oh, María Aurora del mundo nuevo.
Madre de los vivientes
a Ti confiamos la causa de la vida;
mira, Madre,
el número inmenso de niños
a quienes se les impide nacer,
de pobres a quienes se les hace difícil vivir,
de hombres y mujeres
víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo,
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia
de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud
durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.

(Juan Pablo II: Encíclica EvangeliumVitæ)


Calendario Mariano
1 Nuestra Señora de la Cruz (Crema, Italia)
4 Nuestra Señora de la Guardia (Marsella, Francia)
5 Nuestra Señora de la Buen Auxilio (Montréal, Canadá)
8 Nuestra Señora de las Virtudes (Lisboa, Portugal)
19 Solemnidad de San José, Esposo de la Santísima Virgen María
21 Nuestra Señora de Bruges (Flandes)
22 Nuestra Señora de Citeaux (Francia)
24 Víspera de la Anunciación
25 Solemnidad de la Anunciación (Día del Niño por Nacer)
26 Nuestra Señora de Soessons (Francia)
31 Nuestra Señora de la Santa Cruz (Jerusalén)



Intenciones del Santo Padre
General: Para que se comprenda la importancia del perdón y de la reconciliación entre las personas y los pueblos, y la Iglesia mediante su testimonio, difunda el amor de Cristo, fuente de una humanidad nueva.
Misional: Para que los cristianos, que en tantas partes del mundo y de varias maneras son perseguidos por causa del Evangelio, sostenidos por la fuerza del Espíritu Santo sigan testimoniando la Palabra de Dios con valentía y franqueza.


Anecdotario
San Felipe Neri era a menudo consultado por los obispos para reconocer la autenticidad de los místicos. La práctica de la humildad y de la obediencia le permitía reconocer sin falla a los falsos, ya que el demonio es orgulloso e independiente. Un día de 1560, los cardenales estaban divididos en torno a una religiosa que decía tener visiones, y le pidieron su opinión. Cuando la joven hermana llegó a verlo, él se quedó mirándola y le dijo: «Pero no era a usted a quien yo quería ver, sino a la santa» «La santa soy yo, Padre », respondió ella. « Gracias. » dijo él, y dio la media vuelta. « Esta no viene de Dios », le aseguró a los cardenales.

Nº 27: El Himno Akathistos



BOLETIN DEL ROSARIO
Año IV - Nº 27
enero de 2009



El himno "Akathistos"

Gentileza de Jaime Zuluaga Escobar



El himno Akathistos a la Madre de Dios es el poema mariano más célebre de la iglesia bizantina y de la Iglesia de todos los tiempos, obra maestra de literatura y de teología, altísima expresión contemplativa y laudativa del culto a la Virgen Madre.


Ha brotado más que de la mente de un sabio, del corazón de la Iglesia, y no tiene nombre ni título propio: el nombre se lo ha dado la Iglesia, un nombre singular que es a la vez un mandato para los fieles: Akathistos, que significa "estando en pie" ; es decir, un himno que, como el Evangelio, debe ser cantado y escuchado estando en pie, como signo incluso exterior de atención reverente.

Métrica, ritmo, poesía, teología, elevación espiritual se funden en él; y no se sabe qué es lo que más se debe admirar, si la belleza externa o su aliento interior.

La estructura métrica del texto original es de una precisión que raya en lo inverosímil: un perfecto trazado en las estrofas, una fina compostura en los versos, predispuestos los acentos, numeradas las sílabas, fijadas las pausas: un perfecto entramado, que no se puede tocar impunemente, sin que lo note el experto.


Si miramos ahora la estructura temática, el himno queda configurado en dos grandes escenarios: el primero escenifica la narración evangélica, desde la Anunciación al encuentro con Simeón en el templo; el segundo, los artículos fundamentales de la fe que se refieren a María: vida virginal - concepción virginal - divina maternidad - parto virginal - perpetua virginidad - presencia eclesial - mediación actual: un verdadero compendio de doctrina mariana.


Las estrofas van alternando cuadros marianos y temas cristológicos, fundiendo a la vez el Hijo y la Madre. Unas prorrumpen en aclamaciones a la Virgen, otras se cierran aclamando al Señor. Todas comienzan con la presentación de un hecho o de un tema que fija la mente sobre un misterio. Las estrofas marianas -las impares- prolongan después la contemplación, hecha voz, en un subseguirse a coros alternados, y en forma binaria, de sentencias concisas, de aserciones lapidarias, de imágenes vivas sacadas de las divinas Escrituras y de toda la creación para comentarlos temas propuestos, y se cierran con una espontánea y solemne oración: Salve, ¡Virgen y Esposa!

El Himno tiene 24 oikoi o estrofas, que empieza cada una con una letra del alfabeto griego. Consta, además, de una estrofa de introducción y una invocación final.


¿Quién es el autor de este espléndido himno, compuesto con toda seguridad hacia finales del siglo V? Ciertamente, un gran poeta. Un teólogo insigne. Un contemplativo consumado. Tan grande que ha sabido traducir en síntesis orante la fe que la Iglesia profesa, tan humilde que ha querido desaparecer en el anonimato. Su nombre lo conoce Dios, el mundo lo ignora.


Se notará el sistema adoptado: es la contemplación de los misterios de María, evocados cada uno por una antífona y que después estallan en alabanzas. Dicho de otra manera, es la realidad misma de nuestro Rosario. Al mismo tiempo, gracias a la variedad de estas aclamaciones, es una serie de letanías.

En cuanto a los sentimientos expresados, es necesario hacer notar cómo esta gran devoción es viril y recia, sin ninguna vulgar afectación.


Desde el principio del siglo VI la Iglesia bizantino-eslava, ortodoxa y católica, lo consideran como una interpretación auténtica de su espiritualidad secular mariana y como la expresión más alta de su amor a la Virgen; por eso celebra en el año litúrgico su fiesta solemne (el quinto sábado de cuaresma); lo canta en muchas ocasiones; lo recomienda siempre a los fieles.




PARTE HISTÓRICA
(Episodios evangélicos)



(Primer misterio gozoso)


Un arcángel excelso fue enviado del cielo a decir "Dios te salve" a María. Con templándote, oh Dios, hecho hombre por virtud de su angélico anuncio, extasiado quedó ante la Virgen,y así le cantaba:


Salve, por ti resplandece la dicha;

Salve, por ti se eclipsa la pena.

Salve, levantas a Adán, el caído;

Salve, rescatas el llanto de Eva.

Salve, oh cima encumbrada a la mente del hombre;

Salve, abismo insondable a los ojos del ángel.

Salve, tú eres de veras el trono del Rey;

Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.

Salve, lucero que el Sol nos anuncia,

Salve, regazo del Dios que se encarna.

Salve, por ti la creación se renueva,

Salve, por ti el Creador nace niño.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Conociendo la Santa que era a Dios consagrada, al arcángel Gabriel le decía: Tu mensaje es arcano a mi oído y difícil resulta a mi alma; insinúas de Virgen el parto, exclamando: ¡Aleluya!

Deseaba la Virgen comprender el misterio y al heraldo divino pregunta: ¿Podrá dar a luz criatura una Virgen? Responde, te ruego. Reverente Gabriel contestaba, y así le cantaba:



Salve, tú guía al eterno consejo;

Salve, tú prenda de arcano misterio.

Salve, milagro primero de Cristo;

Salve, compendio de todos sus dogmas.

Salve, celeste escalera que Dios ha bajado;

Salve, oh puente que llevas los hombres al cielo.

Salve, de angélicos coros solemne portento;

Salve, de turba infernal lastimero flagelo

Salve, inefable, la Luz alumbraste;

Salve, a ninguno dijiste el secreto.

Salve, del docto rebasas la ciencia,

Salve, del fiel iluminas la mente,

Salve, ¡Virgen y Esposa!



La virtud de lo Alto la cubrió con su sombra e hizo Madre a la Esposa Inviolada. Aquel seno por Dios fecundado germinó como fértil arada para todo el que busca la gracia y aclama: ¡Aleluya!



(Segundo misterio gozoso)


Con el Niño en su seno presurosa María, a su prima Isabel visitaba. El pequeño en el seno materno exultó al oír el saludo, y con saltos, cual cantos de gozo, a la Madre aclamaba:



Salve, oh tallo del verde Retoño;

Salve, oh rama del Fruto incorrupto.

Salve, al pío Arador tú cultivas;

Salve, tú plantas quien planta la vida

Salve, oh campo fecundo de gracias copiosas;

Salve, oh mesa repleta de dones divinos.

Salve, un Prado germinas de toda delicia.

Salve, al alma preparas Asilo seguro.

Salve, incienso de grata plegaria,

Salve, ofrenda que el mundo concilia.

Salve, clemencia de Dios para el hombre;

Salve, del hombre con Dios confianza.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Con la mente en tumulto, inundado de dudas, el prudente José se debate. Te conoce cual Virgen intacta; desposorios secretos sospecha. Al saber que es acción del Espíritu, exclama: ¡Aleluya!




(Tercer misterio gozoso)



Los pastores oyeron los ángelicos coros que al Señor hecho hombre cantaban. Para ver al Pastor van corriendo; un Cordero inocente contemplan que del pecho materno se nutre, y a la Virgen le cantan:



Salve, Nutriz del Pastor y Cordero;

Salve, aprisco de fieles rebaños.

Salve, barrera a las fieras hostiles;

Salve, ingreso que da al Paraíso.

Salve, por ti con la tierra exultan los cielos;

Salve, por ti con los cielos se alegra la tierra.

Salve, de Apóstoles boca que nunca enmudece,

Salve, de Mártires fuerza que nadie somete.

Salve, de fe inconcuso cimiento;

Salve, fulgente estandarte de gracia.

Salve, por ti es despojado el averno,

Salve, por ti revestimos la gloria.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Observando la estrella que hacia Dios los guiaba, sus fulgores siguieron los magos. Era antorcha segura en su ruta; los condujo ante el Rey Poderoso. Al llegar hasta el Inalcanzable, le cantan: ¡Aleluya!

Contemplaron los magos entre brazos maternos al que al hombre plasmó con sus manos. Comprendieron que era El su Señor, a pesar de su forma de esclavo; presurosos le ofrecen sus dones y a la Madre proclaman:



Salve, oh Madre del Sol sin ocaso;

Salve, aurora del místico Día. Salve, tú apagas hogueras de errores;

Salve, Dios Trino al creyente revelas.

Salve, derribas del trono al tirano enemigo;

Salve, nos muestras a Cristo el Señor y el Amigo.

Salve, nos has liberado de bárbaros ritos;

Salve, nos has redimido de acciones de barro.

Salve, destruyes el culto del fuego;

Salve, extingues las llamas del vicio.

Salve, camino a la santa templanza,

Salve, alegría de todas las gentes.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Portadores y heraldos de Dios eran los magos de regreso, allá en Babilonia. Se cumplía el oráculo antiguo cuando a todos hablaban de Cristo, sin pensar en el necio de Herodes que no canta: ¡Aleluya!

El Egipto iluminas con la luz verdadera persiguiendo el error tenebroso. A tu paso caían los dioses, no pudiendo, Señor, soportarte; y los hombres, salvados de engaño, a la Virgen aclaman:



Salve, levantas al género humano;

Salve, humillas a todo el infierno.

Salve, conculcas engaños y errores;

Salve, impugnas del ídolo el fraude.

Salve, oh mar que sumerge al cruel enemigo;

Salve, oh roca do beben sedientos de Vida.

Salve, columna de fuego que guía en tinieblas;

Salve, amplísima nube que cubres el mundo.

Salve, nos diste el Maná verdadero;

Salve, nos sirves Manjar de delicias.

Salve, oh tierra por Dios prometida,

Salve, en ti fluyen la miel y la leche.

Salve, ¡Virgen y Esposa!




(Cuarto misterio gozoso)

Simeón el anciano, al final de sus días, de este mundo dejaba la sombra. Presentado le fuiste cual niño, mas, al verte cual Dios poderoso, admiró el arcano designio y gritaba: ¡Aleluya!



PARTE DOGMÁTICA
(Misterio: de la fe)


Renovó el Excelso de este mundo las leyes cuando vino a habitar en la tierra. Germinando en un seno incorrupto lo conserva intacto cual era. Asombrados por este prodigio a la Santa cantamos:



Salve, azucena de intacta belleza,

Salve, corona de noble firmeza.

Salve, la suerte futura revelas;

Salve, la angélica vida desvelas.

Salve, frutal exquisito que nutre a los fieles;

Salve, ramaje frondoso que a todos cobija.

Salve, llevaste en el seno quien guía al errante;

Salve, al mundo entregaste quien libra al esclavo.

Salve, plegaria ante el Juez verdadero,

Salve, perdón del que tuerce el sendero.

Salve, atavío que cubre al desnudo,

Salve, del hombre supremo deseo.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Ante el Parto admirable, alejados del mundo, hacia el cielo elevamos la mente. El Altísimo vino a la tierra con la humilde semblanza de un pobre y enaltece hasta cumbres de gloria a quien canta: ¡Aleluya!

Habitaba en la tierra y llenaba los cielos la Palabra de Dios infinita. Su bajada amo rosa hasta el hombre no cambió su morada suprema. Era el parto divino de Virgen que este canto escuchaba:


Salve, mansión que contiene el Inmenso;

Salve, dintel del augusto Misterio.

Salve, de in crédulo equívoco anuncio

Salve, del fiel inequívoco orgullo.

Salve, carroza del Santo que portan querubes;

Salve, sitial del que adora sin fin serafines.

Salve, tú sólo has unido dos cosas opuestas.

Salve, tú sola a la vez eres Virgen y Madre.

Salve, por ti fue borrada la culpa

Salve, por ti Dios abrió el Paraíso.

Salve, tú llave del Reino de Cristo;

Salve, esperanza de bienes eternos.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Todo el orden angélico asombrado contempla el misterio de Dios que se encarna Al Señor, al que nadie se acerca, hecho hombre, accesible, admira caminar por humanos senderos, escuchando. ¡Aleluya!

Oradores brillantes como peces se callan ante ti, Santa Madre del Verbo. Cómo ha sido posible no entienden ser tú Virgen después de ser Madre. El prodigio admiramos tus fieles, y con fe proclamamos:


Salve, sagrario de arcana Sapiencia;

Salve, despensa de la Providencia.

Salve, por ti se confunden los sabios;

Salve, por ti el orador enmudece.

Salve, por ti se aturden sutiles doctores;

Salve, por ti desfallecen autores de mitos;

Salve, disuelves enredos de agudos sofistas;

Salve, rellenas las redes de los Pescadores.

Salve, levantas de honda ignorancia;

Salve, nos llenas de ciencia suprema.

Salve, navío del que ama salvarse;

Salve, oh puerto en el mar de la vida.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Por salvar todo el orbe, el Divino Alfarero hasta el mundo bajó, porque quiso. Por ser Dios era El Pastor nuestro; se mostró por nosotros Cordero;como igual sus iguales atrae; cual Dios oye: ¡Aleluya!

Virgen, Madre de Cristo. Baluarte de vírgenes y de todo el que en ti se refugia el divino Hacedor te dispuso, al tomar de ti carne en tu seno; y enseña a que todos cantemos en tu honor, oh Inviolada:

Salve, columna de sacra pureza,

Salve, umbral de la vida perfecta.

Salve, tú inicias la nueva progenie;

Salve, dispensas bondades divinas.

Salve, de nuevo engendraste al nacido en deshonra;

Salve, talento infundiste al hombre insensato.

Salve, anulaste a Satán seductor de las almas;

Salve, nos diste al Señor sembrador de los castos.

Salve, regazo de nupcias divinas;

Salve, unión de los fieles con Cristo.

Salve, de vírgenes Madre y Maestra;

Salve, al Esposo conduces las almas.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Impotente es el canto que alabar presumiera de tu gracia el caudal infinito. Como inmensa es la arena en la playa puede ser nuestros himnos, Rey Santo, mas no igualan los dones que has dado a quien canta: ¡Aleluya!

Como antorcha luciente del que yace en tinieblas resplandece la Virgen María. Ha encendido la Luz increada; su fulgor ilumina las mentes y conduce a la ciencia celeste suscitando este canto:


Salve, oh rayo del Sol verdadero;

Salve, destello de Luz sin ocaso.

Salve, fulgor que iluminas las mentes;

Salve, cual trueno enemigos aterras.

Salve, surgieron de ti luminosos misterios;

Salve, brotaron en ti caudalosos arroyos.

Salve, figura eres tú de salubre piscina;

Salve, tú limpias las manchas de nuestros pecados.

Salve, oh fuente que lavas las almas;

Salve, oh copa que vierte alegría.

Salve, fragancia de ungüento de Cristo;

Salve, oh Vida del sacro Banquete.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Por querer perdonarnos el pecado primero, el que paga las deudas de todos, de sus prófugos busca el asilo, libremente del cielo exiliado. Mas, rasgando el quirógrafo antiguo, oye un canto: ¡Aleluya!


Celebrando tu parto, a una voz te alabamos como templo viviente, Señora. Ha querido encerrarse en tu seno el que todo contiene en su mano, el que santa y gloriosa te ha hecho, el que enseña a cantarte:



Salve, oh tienda del Verbo divino,

Salve, más grande que el gran Santuario.

Salve, oh Arca que Espíritu dora;

Salve, tesoro inexhausto de vida.

Salve, diadema preciosa de reyes devotos,

Salve, orgullo glorioso de sacros ministros.

Salve, firmísimo alcázar de toda la Iglesia;

Salve, muralla invencible de todo el Imperio.

Salve, por ti enarbolamos trofeos,

Salve, por ti sucumbió el adversario.

Salve, remedio eficaz de mi carne;

Salve, inmortal salvación de mi alma.

Salve, ¡Virgen y Esposa!



Calendario Mariano
1 Santa María Madre de Dios
13 Nuestra Señora de las Victorias, Praga-Czechoslovaquia
15 Nuestra Señora de Banneux, Bélgica
17 Nuestra Señora de Pontmain, Francia
24 Nuestra Señora de Damasco
29 Nuestra Señora de Chattillon-sur Seine, Francia
30 Nuestra Señora de la Rosa, Luca-Italia

Intenciones del Santo Padre
General:Para que la familia sea cada vez más. un lugar de formación en la caridad, de crecimiento personal y de transmisión de la fe.
Misional:Para que las diversas confesiones cristianas, conscientes de la necesidad de una nueva evangelización en esta época de profundas transformaciones, se empeñen en anunciar la Buena Nueva y en caminar hacia la plena unidad de todos los cristianos, pera ofrecer así un testimonio más creíble del Evangelio


Anecdotario
San Felipe Benicio en su lecho de muerte exclamaba:”¡Denme mi libro!...” Los que estaban en su habitación le daban uno tras otro, pero él seguía diciendo:”¡Denme mi libro!”. Notando que fijaba sus ojos en el crucifijo se lo dieron:
”Este sí es mi libro-exclamó-; en él he leído muchas veces y con él quiero terminar mi vida”.

Nº 26: El Reino del Corazón

BOLETIN DEL ROSARIO
Año III - Nº 26
agosto de 2008


REFLEXION

El Reino del corazón
por Salvador Canals
Fuente: Semanario Cristo Hoy

El corazón de los hombres es como una cuna en la que Jesús vuelve a nacer, y por eso, en todos los corazones que han querido recibirlo, el mismo Jesús, aunque de modos distintos, crece en edad, en sabiduría y en gracia. Jesús no es igual en todos, sino que, según son las capacidades del que lo recibe, se manifiesta diversamente, bien como un niño, o como un adolescente en pleno desarrollo, o como un adulto.

Reinar, nacer y crecer en el corazón y en la vida del cristiano es el deseo de Cristo, que quiere, de ese modo, hacer de cada uno –de ti, de mí-, otro Cristo. Y a esa llamada de la gracia, a esa invitación de Jesús, debemos responder repitiendo las palabras del Precursor: conviene que El crezca y que yo disminuya.

Esta transformación en Jesucristo, esta unión con Dios, que es fruto de la vida interior, abraza toda la vida entera y nos hacer sentir y gustar la consoladora y tranquilizadora realidad de la parábola de la vid y los sarmientos. Yo soy la vid, y vosotros los sarmientos. Si alguien permanece en Mí, y Yo en él, da mucho fruto; porque sin mí no podéis hacer nada.

Sé sarmiento unido a la vid. Alma de profunda vida interior. No tardarás en darte cuenta de que tus pensamientos irán transformándose bajo el influjo de la sabiduría propia de de la vida sobrenatural, que te llevarán a pensar con las ideas de Dios, y a ver el mundo y la vida con los ojos de Dios. (…). Comprenderás las palabras de San Pablo: tened en vuestros corazones los mismos sentimientos que Jesucristo.

Pues los sentimientos de Jesús, llenos de pureza y comprensión, de amor por las almas y de compasión por las que se alejan de su camino, son patrimonio de quienes se han formado en Cristo.

Tras esa unión de pensamiento y de sentimiento con Jesucristo, tras esa renovación de la vida intelectual y afectiva, la linfa de la vida interior penetrará en todas tu actividad exterior: tus obras, flores y frutos de tu vida interior estarán llenos de Dios y revelarán la superabundancia de tu amor por El. Sólo entonces serán verdaderamente obras ricas ante la presencia del Señor.

¿Quieres saber, amigo mío, si eres alma de vida interior? Hazte esta pregunta: ¿Dónde vivo actualmente con mis pensamientos, con mis afectos, con mis deseos?

Si tus pensamientos, tus afectos, tus deseos convergen hacia Jesucristo, es prueba cierta de que eres alma interior.

Pero si tus pensamientos, tus afectos y tus deseos te llevan lejos de Dios, es signo, también cierto, de que no eres alma de vida interior. Porque no debes olvidar que allí donde está tu tesoro está también tu corazón.

Como ves, hermano mío, el gran campo de batalla de las almas que aspiran a una verdadera y profunda vida interior es el corazón. Las batallas de Dios se ganan y se pierden en el corazón. Por esto la guarda del corazón es norma fundamental de la vida ascética. Cuando las almas quieren y no ponen trabas a la obra de Dios, El las conduce a la verdadera unión e instaura dentro de ellas su reino, que es reino de justicia, de amor y de paz.



GUION DEL REZO DEL ROSARIO
Por Juan Pablo De la Guerra
Perú, 2002


Oración inicial

¡Oh Dios!, por tu único Hijo que nos ha conseguido con su muerte y resurrección los bienes de la salvación eterna, concédenos que, venerando estos misterios en el Santo Rosario de la Virgen María, imitemos aquello que contienen y obtengamos aquello que prometen. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


MISTERIOS GOZOSOS

I LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
Oh Dios, autor de la salvación, que enviaste a tu ángel Gabriel a Santa María para hacerla Madre del Redentor; aviva en nuestra mente la firme convicción de ser tus hijos y de querer vivir siempre en comunión con el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.

Ofrecemos este misterio por la paz del mundo, para que los gobernantes de las naciones, responsables de promover el bien común y la concordia entre las naciones, establezcan entre los pueblos relaciones de justicia, de reconciliación y de paz.


II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
Oh Señor, sabiduría y fuerza de los profetas, que inspiraste a la Madre del Verbo Encarnado visitar a su distante y anciana prima, para que tu Hijo, que ella llevaba en su seno, santificase a Juan, el más grande profeta; concédenos obtener las gracias y las virtudes por la presencia operante de la Madre de la Iglesia.

Ofrecemos este misterio por nuestro obispo, y por todos los sacerdotes de nuestra diócesis, para que vivan su sacerdocio como servicio incansable y donación sin límites a Cristo y a la Iglesia.


III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
Señor del cielo y de la tierra, que te complaciste en poner en movimiento a las estrellas del cielo, y encaminar a los humildes y doctos hacia la fría cueva en donde María dio a luz a tu Hijo divino, concédenos unirnos en la humildad y el amor a la vida del Verbo Encarnado.

Ofrecemos este misterio por todas nuestras familias, para que por medio del rezo constante del santo rosario, nuestros hogares vivan cimentados en el amor y en la paz de Cristo.



IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Oh Dios, libertador del pueblo elegido, que acogiste en el templo a tu Hijo divino con su Madre Virgen; concédenos por intercesión de la misma Madre de Dios ser presentados a ti en el Paraíso.

Ofrecemos este misterio por los enfermos, para que el Señor Jesús y nuestra Madre Santa María, salud de los enfermos, los visiten con su amor misericordioso y les den la salud deseada.


V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
Oh Padre del cielo, que consentiste que tu Hijo divino se entretuviera contigo, entre los doctores del templo, no obstante las grandes angustias de sus padres por el temor de haberlo perdido; haznos perseverantes en la oración para conseguir los frutos de la redención.

Ofrecemos este misterio para que Santa María nos eduque a contemplar el rostro de Jesús, su Hijo y así nuestra mirada no se aparte jamás de Él.


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
Señor, Dios nuestro, cuyo Hijo se manifestó en la realidad de nuestra carne; concédenos poder transformarnos interiormente a imagen de aquel que hemos conocido semejante a nosotros en su humanidad.

Ofrecemos este misterio por los jóvenes, para que siguiendo el ejemplo de entrega generosa de Santa María, tengan el valor de seguir el llamado del Señor en sus vidas, y den todas sus energías para construir un país más justo y reconciliado, donde se viva el espíritu de las Bienaventuranzas del Reino.


II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Señor, Padre Santo, que, por admirable designio, quisiste que la Virgen santa interviniese en los misterios de nuestra salvación; concédenos que, dóciles a las palabras de la misma Madre de Cristo, hagamos todo lo que tu Hijo enseñó y ordenó en su Evangelio.

Ofrecemos este misterio por las familias cristianas, para que como verdaderas iglesias domésticas, sean auténticos santuarios donde se viva la fe, la esperanza y la caridad; donde florezca la fidelidad, la obediencia filial, y el amor mutuo; donde se defienda y promueva la vida.


III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Señor Dios nuestro, que, en la Bienaventurada Virgen María, nos diste el modelo del discípulo que fielmente guarda las palabras de vida; te rogamos que abras nuestros corazones para escuchar las palabras de la salvación, y así, por el poder del Espíritu Santo, resuenen a diario en nosotros y produzcan abundantes frutos de conversión y santidad.

Ofrecemos este misterio por nuestra Patria, para que Nuestra Señora de la Evangelización, Madre y protectora de nuestro pueblo, al que ha acompañado a través de su historia como su Maestra en la fe, interceda por nosotros y nos ayude a construir la ansiada civilización del amor.

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Oh Dios, que en la Transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos; concédenos, te rogamos que, escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el predilecto, seamos un día coherederos de su gloria.

Ofrecemos este misterio por los consagrados y consagradas, para que viviendo su consagración religiosa, por la fiel observancia de sus reglas y constituciones, vivan con firmeza y constancia la caridad perfecta para con Dios, para con la Iglesia y para con el prójimo.

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
Oh, Dios, que en la Santa Eucaristía nos dejaste el memorial de tu pasión; te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención.

Ofrecemos este misterio por la santidad de los sacerdotes y las vocaciones al sacerdocio, para que en nuestra Patria siempre haya corazones jóvenes que estén dispuestos a seguir el llamado del Señor en el servicio sacerdotal.



MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Oh Dios, omnipotente y misericordioso, que en el huerto de los Olivos abandonaste a tu Hijo a una amarguísima agonía para expiación de los pecados de los hombres; convierte a ti, suma bondad, nuestras frágiles voluntades para que detestando el pecado, nos convirtamos a la santidad y a la justicia.

Ofrecemos este misterio por los pobres y por todos los que sufren, para que el Señor los auxilie en sus necesidades, aprendan a descubrir la dimensión reconciliadora del dolor y encuentren en todos los miembros de la Iglesia un testimonio de amor solidario.

II LA FLAGELACIÓN
Dios de infinita bondad y de eterna justicia, que toleraste la pena dolorosa de la flagelación de tu divino Hijo para que su sangre lavase las miserias de los hombres; imprime en nosotros sentimientos de vivo dolor por nuestros pecados y confirma el sincero propósito de repararlo generosa y sinceramente.

Ofrecemos este misterio por el Santo Padre, para que el Señor, que lo ha elegido como sucesor de San Pedro, lo cuide y ayude en todo momento, a fin de que sea para la Iglesia principio y fundamento visible de la unidad de la fe y de la comunión en la caridad.

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Sabiduría eterna de Dios, que no ahorraste a tu divino Hijo, nuestro Salvador, el tormento de la corona de espinas para que expiase especialmente los pecados de impureza y de orgullo del hombre; sálvanos de las tinieblas del mal.

Ofrecemos este misterio por las familias, para que las relaciones de los padres con sus hijos y de los esposos entre sí estén vivificadas por el amor, la comunicación y el respeto.

IV LA VÍA DE LA CRUZ
Oh Dios, que manifestaste tu amor en la admirable redención del hombre, y que de la penosa subida al Calvario de tu divino Hijo sacaste plena satisfacción por las culpas de la humanidad entera; convierte a los pecadores al verdadero camino, para que vuelvan a recorrerlo, aceptando de buen grado el peso de la cruz y las humillaciones debidas por sus pecados.

Ofrecemos este misterio por todos los pueblos de la tierra, para que iluminados por la sabiduría del Espíritu, reconozcan al Señor Jesús como el Hijo amado que el Padre ha enviado para salvación de todos.

V LA MUERTE DE JESÚS
Imploramos, Oh Señor, tu misericordia infinita, por la muerte en la cruz de tu amado Hijo, obediencia suprema a tu designio divino; para que sea dignamente honrada tu justicia y los hombres puedan entrar a gozar de tu presencia en la casa paterna.

Ofrecemos este misterio por el aumento de nuestro amor filial a Santa María, para que amándola como el Señor Jesús la ama, María nos configure más plenamente con su divino Hijo.


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
Padre de inmensa gloria, por la fe viva y operante en la resurrección de tu divino Hijo, haznos vencedores del mal y del infierno.

Ofrecemos este misterio por la Paz del mundo, para que los gobernantes de las naciones forjen una paz con justicia y con perdón, y de esta manera cesen los odios, los deseos de venganza y el ansia de la destrucción.

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
Dios omnipotente y eterno, que glorificaste la humanidad gloriosa de tu divino Hijo con la triunfante Ascensión al cielo; mantén despierta en nosotros la esperanza de las realidades espirituales y haznos partícipes en la tierra de los sentimientos del corazón materno de Santa María.

Ofrecemos este misterio por el Santo Padre, por su santidad de vida, su salud e intenciones, para que el Señor Jesús lo sostenga en todo momento con su amor.

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
¡Oh Padre!, que en unión de tu divino Hijo enviaste al Espíritu Santo a Santa María, la madre de Jesús, y a los apóstoles, reunidos con ella en el cenáculo; une a toda la humanidad en Cristo, nuestro Redentor, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Ofrecemos este misterio por las familias cristianas, para que sean testigos del Evangelio y fomenten la vocación cristiana de sus hijos.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
Oh Dios, felicidad eterna de los bienaventurados, que con la Asunción al cielo en cuerpo y alma de la Madre de tu Hijo divino manifestaste el triunfo de la reconciliación del hombre; por la intercesión de la misma Virgen María, haznos santos, como tú nos quieres.

Ofrecemos este misterio por las vocaciones al sacerdocio, para que el Señor nos conceda, muchas y buenas vocaciones, a fin de que la grey cristiana, guiada por santos y sabios sacerdotes, pueda llegar segura a los pastos abundantes de la eterna felicidad.

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Trinidad gloriosa y eterna, fin último de la persona humana y de todo el universo creado, que revelas tu gloria de manera singular en la exaltación de la Madre de tu divino Hijo, como Madre de la Iglesia triunfante, purgante y militante; haznos ahora, en la tierra, hijos devotos de la Iglesia, para poder gozar para siempre de la infinita misericordia de tu redención.

Ofrecemos este misterio por los que sufren, para que unidos con amor y esperanza a la Cruz del Señor Jesús, experimenten el amor del Padre, la presencia confortadora del Espíritu Santo, y la caridad de sus hermanos cristianos.

CONCLUSION

Oración Final


Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de cuerpo y alma, y por la intercesión de Santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Calendario Mariano
2 Nuestra Señora de los Ángeles, (Asís)
5 Nuestra Señora de las Nieves (Roma)
6 Nuestra Señora de Copacabana (Bolivia)
12 Nuestra Señora de la Defensa y la Reconquista (Argentina)
13 María Refugio de los Pecadores
15 Solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora
Nuestra Señora del Iguazú (Litoral Argentino)
21 Nuestra Señora de Knock (Irlanda)
26 Nuestra Señora de Czestochowa (Polonia)
28 Nuestra Señora de Kiev (Rusia)

Intenciones del Santo Padre
General: Para que la familia humana sepa respetar el plan de Dios sobre el mundo y sea cada vez más consciente del gran don de Dios que representa la creación para nosotros.
Misional: Para que se promueva y alimente la respuesta de todo el pueblo de Dios a la común vocación a la santidad y a la misión, con un atento discernimiento de los carismas y un constante empeño de formación espiritual y cultural.

Anecdotario
Jean Vanier, fundador de la comunidad de El Arca (http://www.larche.org) conmovió a los participantes del Congreso Eucarístico Internacional realizado este año en Québec, al evocar la vivencia de la primera comunión de un niño de París con discapacidad mental.
Tras la Eucaristía, que había sido una fiesta de familia, el tío- padrino del niño- dijo a su mamá: “¡Qué liturgia tan bella! ¡Qué triste que él no haya comprendido nada!”. A lo que el niño replicó: “No importa, mamá, Jesús me ama como soy”.

Agenda
Los días 2 y 3 de Agosto se realizará en la ciudad de Santa Rosa (La Pampa) el XVII CONGRESO NACIONAL POR LA CULTURA DE LA VIDA que tiene como objetivo intercambiar experiencias entre las instituciones y personas que trabajan por la cultura de la vida en política, legislación, métodos naturales de regulación de la fertilidad, centros de ayuda a la mujer, tratamiento de síndrome post-aborto, educación para el amor, centros de orientación familiar, bioética y bioderecho, etc. Expositores de reconocida trayectoria nacional e internacional, como Jorge Scala, Inés Frank, Úrsula Basset, Mónica del Rio, Mariano Morelli y otros, abordarán temas relacionados con la Manipulación del lenguaje, Ideología de género, Homosexualidad, Aborto, Magisterio de la Iglesia, Legislación, etc.
Informes: lapampaporlavida@yahoo.com.ar y al teléfono 02954 - 419088
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El Centro Cultural Juan Ramírez de Velasco invita a participar de la IV JORNADA DE CULTURA HISPANOAMERICANA POR LA CIVILIZACION CRISTIANA a desarrollarse en el Cabildo Histórico de Salta los días 29 y 30 de agosto. Informes:
civilizacioncristianaymariana@gmail.com o a los teléfonos 0387-156851531 y 03825-15456254
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Nº 25: El Rosario y el Corazón de Jesús

BOLETIN DEL ROSARIO
Año III - Nº 25
junio de 2008

REFLEXIÓN


Acto de Consagración del Mundo
al Inmaculado Corazón de María
Pío XII
31 de octubre de 1942

¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.

En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.

Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente.

Vos, oh Madre de misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el reino de Dios.

Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen (hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos), y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor.

Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.

Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en El todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magnificat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.



GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO

Meditando el Rosario con el Corazón de Jesús
Meditaciones propuestas por las Hermanas de Langeac


Oración inicial

Dulcísimo Corazón de Jesús:
aquí nos tienes en tu presencia,
pidiéndote perdón por nuestras culpas e implorando tu misericordia.
Nos pesa haberte ofendido
por ser tan bueno que no mereces nuestra ingratitud.
Concédenos luz y gracia para meditar tus virtudes
y formar según ellas nuestro pobre corazón
Amén


MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
He aquí la Esclava del Señor.
Si escuchamos la voz del Señor no endureceremos nuestros corazones, no demoraremos un momento en entregarnos plenamente al poder a la gracia. (Santa Gertrudis)

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
Bendita tú eres entre todas las mujeres y Bendito es el fruto de tu vientre.
Roguemos a María para que estemos cada vez más próximos al corazón de su Hijo, para que nos ayude a seguir su escuela de virtudes. (Juan Pablo II)

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
Os ha nacido el Salvador…Hallaréis al Niño envuelto en pañales y reclinado en un pesebre.
Quiero vivir como un niño sin preocupaciones en el Sagrado Corazón de mi Padre, dejándome conducir en todo con la simplicidad de un niño. (Santa Margarita María de Alacoque)

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Llevaron al Niño a Jerusalén para presentarlo al Señor.
De la fuente que brota de mi corazón, extenderé torrentes de consolación divina sobre todos los que se acerquen con confianza y humildad. (Santa Gertrudis)

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
¿No sabían que debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?
El corazón de Jesús es realmente el corazón humano de Dios-Hijo. Está, pues, lleno de amor filial: lo que hizo y dijo sobre la tierra dan testimonio de este amor filial. (Juan Pablo II)


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
Ved qué manifestación de amor nos dio el Padre para que seamos llamados hijos de Dios….
Acurrucada sobre tu corazón compasivo, mi alma madura suavemente al sol de tu Amor. (Santa Faustina)

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Hagan todo lo que El les diga.
…que los hombres acudan a la fuente de la Misericordia, que se beneficien con la Sangre y Agua que por ellos se derrama…(Santa Faustina)

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Les daré un corazón nuevo…
Tanto la conversión como la perseverancia, son una gracia de mi Misericordia (Santa Faustina)

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Este es mi Hijo, el Elegido. Escúchenlo.
Id simplemente con Nuestro Señor que no les perderá, ya que les ama. Contentáos con amarlo y dejadle hacer: solo eso basta. (Santa Margarita María de Alacoque)

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
Permaneced en mi amor.
Este corazón es para todos los hombres, y al mismo tiempo “Casa de Dios y Puerta del cielo”. “Casa”, pues por la comunión eucarística el Corazón de Jesús reside en cada corazón humano. “Puerta”, pues en cada uno de esos corazones humanos, abre la posibilidad de la unión eterna con la Santa Trinidad. (Juan Pablo II)


MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Jesús comenzó a experimentar tristeza y angustia.
Tomad como aspiración las palabras de Nuestro Señor: “Que se haga tu voluntad”. Y a continuación:” Dios mío, me abandono a ti!” (Santa Margarita María de Alacoque)

II LA FLAGELACIÓN
Por sus heridas fuimos curados.
Si os encontráis en un abismo de debilidad o si caéis frecuentemente, húndíos en la fuerza del Sagrado Corazón que los fortificará y os levantará. (Santa Margarita María de Alacoque)

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Lo revistieron con un manto púrpura y se burlaban de El.
La aflicción y las pruebas del corazón, en especial cuando se soportan con paciencia y humildad, aumentan la pureza del alma. (Santa Gertrudis)

IV LA VÍA DE LA CRUZ
Llevando El mismo su cruz, salió de la ciudad para ir al calvario.
Pon tu cabeza sobre mi corazón y saca de él fuerza para soportar todos los sufrimientos, ya que en otra parte no encontrarás ni alivio, ni ayuda, ni consuelo. (Santa Faustina)

V LA MUERTE DE JESÚS
Mirarán al que traspasaron
¡Miren, con Maria, el interior de este corazón! Mírenlo especialmente en el momento de la crucifixión. Cuando es atravesado por la lanza. Cuando se revela la hondura del misterio que allí se encuentra inscrito (Juan Pablo II)


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
Estaré con ustedes para siempre.
¡Refugiémonos en el Corazón de Jesús! El nos ofrece una palabra eterna, un amor que no se agota jamás, una amistad que no falla nunca, una presencia que no cesa. (Juan Pablo II)

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
Mientras los bendecía se elevó al cielo.
Haz tu casa en el Corazón adorable de Jesucristo; llévale tus penas y amarguras y allí todo se pacificará. (Santa Margarita María de Alacoque)

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Vieron aparecer lenguas de fuego…
En el corazón de Jesús se encuentran los reflejos del corazón de su Madre. Que el corazón de cada cristiano sea como el Corazón de Cristo: dócil a la acción del Espíritu, dócil a la voz de su madre. (Juan Pablo II)

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
Vierte mi corazón palabra buena…
Perdeos en este abismo sagrado del Corazón de Jesús y no salgáis ya, porque ablandará vuestro corazón endurecido y lo volverá susceptible de gracias y de amor. (Santa Margarita María de Alacoque)

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Ven… Entra… Mira… Tú serás coronada.
Dulce Virgen María, sé para mí Madre llena de bondad, haz que sea recibida en la mansión del Corazón del Señor, en la escuela donde enseña el Santo Espíritu. (Santa Gertrudis)


CONCLUSION

Oración final

Oh, María Inmaculada, Soberana mía,
Mi queridísima Madre,
Renuncio a mi propia voluntad, a mis pecados,
disposiciones e intenciones.
Quiero lo tú quieres.
Me arrojo en tu Corazón abrasado de amor,
molde en el que quiero formarme,
y en él me escondo y me pierdo
para rogar, obrar y sufrir siempre por ti y contigo,
a la mayor gloria de tu Divino Hijo Jesús.
Amen.



Calendario Mariano
1 Nuestra Señora de la Estrella (Aquileia, Italia)
4 Nuestra Señora de la Colina (Lombardía, Italia)
5 Nuestra Señora de Aut (Francia)
7 Nuestra Señora de Marienthal (Alemania)
8 Nuestra Señora de Alejandría ( Egipto)
9 Nuestra Señora de Ligny (Lorraine, Francia)
10 Nuestra Señora de Cranganor (India)
11 Nuestra Señora de Esquernes (Flanders)
14 Nuestra Señora de Arras (Francia)
16 Inmaculado Corazón de María
17 Nuestra Señora del Bosque ( Francia).
27 Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
30 Nuestra Señora de Calais (Francia)

Intenciones del Santo Padre
General: Para que los cristianos cultiven una amistad profunda y personal con Cristo para poder así comunicar la fuerza de su amor a las personas con quienes se encuentran.
Misional: Para que el Congreso Eucarístico Internacional de Québec, en Canadá, ayude a comprender, todavía más, que la Eucaristía es el corazón de la Iglesia y la fuente de la Evangelización.

Anecdotario
La esposa de un chofer de camión relataba: “Ayer llegó mi marido muy impresionado. Le pregunté qué le pasaba, a lo que me contestó:-Vengo impresionadísimo de lo que he visto hoy. Hemos llevado a fusilar a mujeres y las he visto morir a todas. La mayoría eran jóvenes, con la sonrisa en los labios y bendiciendo a Dios. ¡Qué mujeres! ¡Eran monjas adoratrices! “. Se trataba de las 23 religiosas asesinadas el 10 de noviembre de 1936 en España. Fueron Beatificadas por Benedicto XVI, junto con 475 mártires más.

Agenda
Los días 7 y 8 de junio se llevará a cabo en la Residencia Franciscana de San Antonio de Arredondo (Córdoba) el Congreso de Liderazgo Pro-Vida, que tiene por objeto generar un lugar de encuentro para intercambiar experiencias, coordinar esfuerzos y potenciar una acción más eficaz de aquellos que trabajan en defensa de la dignidad de la persona humana. Entre los conferencistas invitados, argentinos y extranjeros, se cuentan el filósofo Alberto Caturelli, miembro de la Pontificia Academia Pro Vita; Eduardo Hertfelder, presidente del Instituto de Política Familiar de Madrid; Jorge Serrano Limón, Presidente del Comité Nacional Pro Vida de México y Cristian van Rysselberghe, fundador de la Plataforma Muévete Chile. Informes: congresoprovida@arnet.com.ar y www.congresoprovida.org.

Nº 24: El Rosario de los jóvenes


BOLETIN DEL ROSARIO
Año III - Nº 24
febrero de 2008



REFLEXIÓN


La necesidad y la urgencia de la misión
Fragmento del mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes del mundo
con ocasión de la XXIII JMJ 2008

Muchos jóvenes miran su vida con aprensión y se plantean tantos interrogantes sobre su futuro. Ellos se preguntan preocupados: ¿Cómo insertarse en un mundo marcado por numerosas y graves injusticias y sufrimientos? ¿Cómo reaccionar ante el egoísmo y la violencia que a veces parecen prevalecer? ¿Cómo dar sentido pleno a la vida? ¿Cómo contribuir para que los frutos del Espíritu que hemos recordado precedentemente, «amor, alegría, paz, paciencia, benevolencia, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí» (n. 6), inunden este mundo herido y frágil, el mundo de los jóvenes sobre todo? ¿En qué condiciones el Espíritu vivificante de la primera creación, y sobre todo de la segunda creación o redención, puede convertirse en el alma nueva de la humanidad?

No olvidemos que cuanto más grande es el don de Dios –y el del Espíritu de Jesús es el máximo– tanto más lo es la necesidad del mundo de recibirlo y, en consecuencia, más grande y apasionante es la misión de la Iglesia de dar un testimonio creíble de él. Y vosotros, jóvenes, con la Jornada Mundial de la Juventud, dais en cierto modo testimonio de querer participar en dicha misión.

A este propósito, queridos amigos, me apremia recordaros aquí algunas verdades cruciales sobre las cuales meditar. Una vez más os repito que sólo Cristo puede colmar las aspiraciones más íntimas del corazón del hombre; sólo Él es capaz de humanizar la humanidad y conducirla a su «divinización». Con la fuerza de su Espíritu, Él infunde en nosotros la caridad divina, que nos hace capaces de amar al prójimo y prontos para a ponernos a su servicio. El Espíritu Santo ilumina, revelando a Cristo crucificado y resucitado, y nos indica el camino para asemejarnos más a Él, para ser precisamente «expresión e instrumento del amor que de Él emana» (Enc. Deus caritas est, 33). Y quien se deja guiar por el Espíritu comprende que ponerse al servicio del Evangelio no es una opción facultativa, porque advierte la urgencia de transmitir a los demás esta Buena Noticia.

Sin embargo, es necesario recordarlo una vez más, sólo podemos ser testigos de Cristo si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, que es «el agente principal de la evangelización» (cf. Evangelii nuntiandi, 75) y «el protagonista de la misión» (cf. Redemptoris missio, 21). Queridos jóvenes, como han reiterado tantas veces mis venerados Predecesores Pablo VI y Juan Pablo II, anunciar el Evangelio y testimoniar la fe es hoy más necesario que nunca (cf. Redemptoris missio, 1). Alguno puede pensar que presentar el tesoro precioso de la fe a las personas que no la comparten significa ser intolerantes con ellos, pero no es así, porque proponer a Cristo no significa imponerlo (cf. Evangelii nuntiandi, 80). Además, doce Apóstoles, hace ya dos mil años, han dado la vida para que Cristo fuese conocido y amado. Desde entonces, el Evangelio sigue difundiéndose a través de los tiempos gracias a hombres y mujeres animados por el mismo fervor misionero.

Por lo tanto, también hoy se necesitan discípulos de Cristo que no escatimen tiempo ni energía para servir al Evangelio. Se necesitan jóvenes que dejen arder dentro de sí el amor de Dios y respondan generosamente a su llamamiento apremiante, como lo han hecho tantos jóvenes beatos y santos del pasado y también de tiempos cercanos al nuestro. En particular, os aseguro que el Espíritu de Jesús os invita hoy a vosotros, jóvenes, a ser portadores de la buena noticia de Jesús a vuestros coetáneos. La indudable dificultad de los adultos de tratar de manera comprensible y convincente con el ámbito juvenil puede ser un signo con el cual el Espíritu quiere impulsaros a vosotros, jóvenes, a que os hagáis cargo de ello. Vosotros conocéis el idealismo, el lenguaje y también las heridas, las expectativas y, al mismo tiempo, el deseo de bienestar de vuestros coetáneos. Tenéis ante vosotros el vasto mundo de los afectos, del trabajo, de la formación, de la expectativa, del sufrimiento juvenil... Que cada uno de vosotros tenga la valentía de prometer al Espíritu Santo llevar a un joven a Jesucristo, como mejor lo considere, sabiendo «dar razón de vuestra esperanza, pero con mansedumbre » (cf. 1 P 3, 15).

Pero para lograr este objetivo, queridos amigos, sed santos, sed misioneros, porque nunca se puede separar la santidad de la misión (cf. Redemptoris Missio, 90). Non tengáis miedo de convertiros en santos misioneros como San Francisco Javier, que recorrió el Extremo Oriente anunciando la Buena Noticia hasta el límite de sus fuerzas, o como Santa Teresa del Niño Jesús, que fue misionera aún sin haber dejado el Carmelo: tanto el uno como la otra son «Patronos de las Misiones».

Estad listos a poner en juego vuestra vida para iluminar el mundo con la verdad de Cristo; para responder con amor al odio y al desprecio de la vida; para proclamar la esperanza de Cristo resucitado en cada rincón de la tierra.

Benedicto XVI
20 de julio de 2007


GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO

El Rosario de los Jóvenes
Estas meditaciones fueron tomadas
del devocionario del grupo G.A.M.-Juventud Ardiente Mariana de Córdoba, Argentina


Oración inicial

Aquí estoy en tu presencia Señor y Dios mío,
consciente de mis pecados y faltas.
Con sincero arrepentimiento
vengo a rechazarlos.
Me duele mi ingratitud
y no haber correspondido al amor que me diste.
Por ello, apelando a tu misericordia, te pido perdón



MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
Una jovencita de corazón diáfano, que con anterioridad al anuncio del ángel estaba consagrada al Padre, acepta libre y consciente ser la servidora del Señor y la Madre de Dios. Con su testimonio de humildad nos enseña el camino que todo cristiano debe seguir.


¿Soy humilde y obediente como lo fue la Virgen María?
¿Acepto siempre la voluntad de Dios o me obstino en cumplir la mía?
¿Estoy atento a lo que Dios quiere para mi vida?


II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
La Virgen es ante todo, un modelo de humildad y servicio al prójimo. Ella, que es la Madre del Mesías, decide servir y no ser servida. Por eso nos invita a servir al Padre celestial con alegría y esperanza; a celebrar la misericordia de Dios con los más necesitados.


¿Practico la caridad con todos mis hermanos?
¿Tengo presente el servicio al prójimo, aún con mis enemigos?
¿Pienso la mayoría de las veces en mí antes que en los demás?

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
El Rey de reyes no nació en un palacio; por el contrario, Dios quiso que su Unigénito naciera en un lugar pobre, para dar testimonio de su humildad y del amor que tiene hacia las personas de corazón sencillo.


¿Permito que Jesús nazca en mi corazón?
¿Cómo me preparo para que esto ocurra?
¿Reconozco el rostro de Cristo entre los más indefensos y débiles?

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Bendita tú eres Madre Santísima, por ser modelo de obediencia, por dejar siempre que la voluntad de Dios se haga en ti. Ayúdanos a buscar al Señor, que es esperanza para nuestro cotidiano andar, y a que en su compañía logremos dar pasos que le agraden.


¿Cumplo, como María, la ley de Dios?
¿Respeto sus mandamientos?
¿Me acerco a los sacramentos, especialmente a los de la confesión y eucaristía?

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
La Virgen es discípula que medita y guarda todas las palabras y los acontecimientos de la vida de Jesús en su corazón dolorido.


¿Acepto el sufrimiento y los momentos de angustia?
¿Cuál es la actitud hacia nuestros hijos? ¿Les damos libertad para elegir su vocación?
¿Nos mostramos realmente interesados en las cuestiones de la fe y de la iglesia?


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
Jesús no necesitaba conversión, ni recibir el bautismo de Juan. El que nunca cometió pecado, cargó con el nuestro. Siendo el Salvador, quiere comenzar por mezclarse con sus hermanos pecadores que buscan el perdón, para mostrarles el verdadero camino de redención.


¿Cuál es mi actuar como bautizado, como hijo de Dios y miembro de su iglesia?
Luego de caer en pecado ¿busco el camino de redención?

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Cristo, transformando el agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe gracias a la intervención de María, primera creyente.


En los momentos más duros, ¿confío en la ayuda divina?
¿Escucho el llamado insistente del Espíritu Santo en mi corazón?
¿Descubro Su presencia tanto en mí como en los demás?

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Jesús decía: El tiempo se ha cumplido. El reino de Dios estás cerca. Conviértanse y crean en la Buena Nueva. Con estas palabras nos indica que ha finalizado la larga espera del pueblo judío; la promesa de Dios anunciada por los profetas comienza a hacerse realidad; la nueva alianza se manifiesta a su pueblo.


¿Deseo alcanzar, como verdadero cristiano, la santificación?
¿Trato con insistencia de alejarme del pecado?
Cuando la vida me pone a prueba, ¿persevero en la fe o me dejo vencer por el desaliento?

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
La gloria de la divinidad resplandece en el rostro de Cristo. Para los apóstoles es un testimonio decisivo, pues los ayudará creer en la resurrección y a vivir una vida transfigurada en el Espíritu Santo.


¿Siento la presencia de Dios en mi corazón o lo busco en las manifestaciones y cosas externas?
¿Obro en la vida de manera cristiana a fin de vivir un día la eterna bienaventuranza?


V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
El Cuerpo de Cristo es Pan de Vida que renueva y fortalece.

¿Acreciento el dolor de Jesucristo con mis faltas?
¿Hasta cuándo derramaré su sangre?


MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Nuestro Señor nos enseña que cuando estamos solos, tristes y angustiados, debemos recurrir siempre a la oración, y apoyarnos en la fe verdadera, en el Dios de Amor. Sólo así hallaremos la paz y la fortaleza necesarias para superar los momentos de mayor abatimiento y tribulación.


¿Es la fe mi arma más poderosa para vencer el temor y la depresión?
¿Acepto la voluntad de Dios Padre, aún cuando ésta me provoque un gran dolor?

II LA FLAGELACIÓN
El dolor de los golpes los lleva no sólo en el cuerpo, sino también en el alma a causa del pecado de los hombres. Pero El, que nos ama, se da a sí mismo como Cordero inocente para ser signo de reconciliación con el Padre.


¿Acepto los dolores y las injusticias que me ocasiona el pecado del prójimo?
¿Cómo reacciono cuando los demás ejercen violencia sobre mí?

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Cristo, Príncipe de la paz, verdadero Rey y Mesías, es humillado sin ofrecer ninguna resistencia. No se defiende. No lucha.


¿Asumo con paciencia y valor las humillaciones y las degradaciones?
¿Denigro y menosprecio a mis hermanos?
¿Soy justo?

IV LA VÍA DE LA CRUZ
Cristo, tomando la pesada cruz sobre sus hombros, nos invita a seguirlo dominando nuestras pasiones, alejándonos del pecado, aceptando nuestra cruz de cada día.


¿Acepto siempre el largo camino de dolor que debo vivir?
¿Qué hago para aliviar la cruz de pecados que Jesús carga sobre sus hombros?
Los demás, ¿llevan cruces pesadas a causa de mi actuar?

V LA MUERTE DE JESÚS
Cuando los soldados se repartieron sus vestiduras, Cristo se quedó en el madero de la cruz cubierto con las burlas, las humillaciones, las heridas que nosotros mismos le causamos con nuestro pecado.


Si Jesús dio la vida por mi pecado, ¿qué hago para convertirme y no pecar más?
¿Soy capaz de aceptar los sacrificios, aún los más duros?


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
La muerte y la resurrección triunfante son dos momentos inseparables del mismo misterio pascual. ¡Felices los creen sin haber visto!


¿Creo firmemente que Cristo ha vencido la muerte y vive glorioso?
¿Creo que Dios nos llama a compartir Su gloria?
¿Comparto ahora su pasión, seguro de que El me hará participar de su Reino?

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
Nuestra búsqueda de Dios no debe quedar solamente en la actitud de un mirar fijamente al cielo; mas bien debemos buscarlo y reconocerlo en nuestros hermanos más pequeños. Así estaremos cumpliendo con lo que el Señor verdaderamente nos pide.


¿Creo que Cristo es Dios y que reina junto al Padre y al Espíritu Santo en el misterio insondable de la Trinidad?
¿Qué hago para ascender diariamente en mi vida espiritual?

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Lo había anunciado el Bautista: Yo los bautizo con agua; El los bautizará en el fuego. Jesús envía el Espíritu Santo para que sea guía, fortaleza y consejo para la Iglesia.


¿Escucho al Espíritu Santo que habita en mi alma?
¿Rezo para que ilumine en todo tiempo mis actos?

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
La Concebida sin mancha, la Virgen perpetua, entregó su carne y su vida para que el Hijo de Dios se hiciera hombre. Al finalizar su paso terrenal, el Señor no podía sino gloriar a quien nunca conoció el pecado.


¿Vivo con sencillez y humildad, como lo hizo María, para alcanzar una muerte santa?
¿Confío en la intercesión de María Santísima para alcanzar la misericordia divina?

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Asociada a toda la empresa de la salvación, la Madre del Rey de reyes es Soberana de la creación.


¿Tengo devoción filial por la Virgen María?
¿Rezo regularmente el Rosario meditando sus misterios para conocer a nuestro Señor a través de Su Madre?


CONCLUSION

Oración final
Consagración de los Jóvenes

Virgen María, Madre querida:
te ofrezco en este día cuanto soy y cuanto tengo.
Coloco entre tus manos
mi libertad, mis anhelos, temores, esperanzas, tristezas y alegrías.
Te entrego mi entusiasmo juvenil, mis estudios y mi trabajo.
Protege mi vida, y vela por mis acciones,
a fin de que, siendo fiel a Dios,
alcance la salvación con tu ayuda.

Amén


Calendario Mariano
2 Nuestra Señora. Candelaria
3 Nuestra Señora de Saideneida (Damasco)
Nuestra Señora de Suyapa ( Honduras)
6 Nuestra Señora de Louvain ( Bélgica )
7 Nuestra Señora de la Gracia
9 Nuestra Señora de las Campanas ( Francia)
10 Nuestra Señora de la Paloma ( Bolonia, Italia)
11 Nuestra Señora de Lourdes
12 Nuestra Señora de Argenteuil (Paris, Francia).
13 Nuestra Señora de Pellevoisin (Francia)
Nuestra Señora de La Carrodilla (Cuyo, Argentina)
14 Nuestra Señora de Bourbourg (Flandes)
15 Nuestra Señora de Paris
16 Nuestra Señora de la Espina (Chalons-sur-Marne, Francia)
17 Nuestra Señora de Constantinopla (Turquía)
18 Nuestra Señora de Laon (Reims, Francia
19 Nuestra Señora de la Buena Noticia (Lempdes, Francia)
20 Nuestra Señora de Bolougne sur Mer
22 Nuestra Señora del Socorro, (Rennes, Francia)
23 Nuestra Señora de Roches( España)
25 Nuestra Señora del Gran Poder (Quebec, Canadá)


Intenciones del Santo Padre
General: Para que la Comunidad Internacional sea cada vez más consciente del deber urgente de poner fin al tráfico de seres humanos.
Misional: Para que en las Misiones, los laicos capten la necesidad de servir a su país con mayor dedicación también en la vida política y social.

Anecdotario
El ilustre cardenal Mercier, arzobispo de Malinas, a. volver de Roma, en donde había asistido a la canonización de Santa Juana de Arco, quiso pararse en peregrinación en el convento carmelita de Dijon. Al mostrarle en la sala Capitular un cuadro de la Beata Isabel de la Trinidad, preguntó el cardenal:
-¿Cuanto tiempo pasó en el Carmelo?
- Cinco años, eminencia, respondió la Madre Priora.
Y el cardenal, sonriendo, comentó:
- Aquí se llega a ser santas muy deprisa.

Agenda
El Pontificio Consejo para los Laicos organiza del 7 al 9 de febrero de 2008 el Congreso "Mujer y Hombre: una totalidad de lo humano", en el marco de las celebraciones por los 20 años de la Carta Apostólica sobre la dignidad y vocación de la mujer Mulieris Dignitatem, del recordado Juan Pablo II. El evento se celebrará en Roma. Contará con la participación de representantes de conferencias episcopales, líderes de asociaciones católicas que promueven a la mujer en la Iglesia, teólogas, filósofas y psicólogas, entre otros. En el congreso se presentará un panel sobre "cristianismo y promoción de la mujer", habrán debates sobre la promoción de la mujer en Asia, el papel de la mujer en la transmisión de la fe en África, la dignidad de la mujer en la sociedad tecnológica y consumista en América del Norte, y la formación integral de la mujer en América Latina.

Nº 23: El Rosario con Fr.Alberto García Vieyra,op

BOLETIN DEL ROSARIO
Año III - Nº 23
diciembre de 2007


REFLEXIÓN

Rosario significa “rosal”
por Fr. Alberto García Vieyra, op.

La Iglesia, en su liturgia, ha consagrado el simbolismo de las rosas aplicado a nuestra Señora. Su título del Rosario nos recuerda la antigua significación de las flores.

Nadie como María es ese rosal plantado desde el principio junto a las aguas de Dios. Es el rosal que fructifica. El que tiene fecundidad. La fuente de todo bien entre los hombres. Es la Rosa que la virtud del Altísimo protegió con su sombra, y el fruto es Santo: el Hijo de Dios.

En el rosal hay rosas y espinas, como las hay en María. La flor surgió de la raíz de Jesé, y sobre ese renuevo desciende el Espíritu Santo. Las espinas las sufre en la Pasión de su Hijo, al contemplarlo en la cruz entregado por la salvación del mundo.

La Madre de Dios quiere de nosotros las rosas de nuestros sacrificios. La flor que nace en las espinas. El mérito que brota del dolor. Ella quiere recoger las flores que sus hijos hacen brotar en la tierra de sus almas, para ofrecerlas ante el trono del Padre. Quiere mostrar cómo los suyos participan de la cruz y acompañan a su Hijo en la redención del mundo.


GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO

Meditando el Rosario con Fr. Alberto García Vieyra, op.
Las meditaciones fueron recopiladas de sus libros:
”El Rosario y sus Misterios” y “La Devoción a La Santísima Virgen”

Oración inicial
Oración al Espíritu Santo

Sopla sobre mí, Espíritu Santo,
para que todos mis pensamientos sean santos.
Actúa en mi, Espíritu Santo,
para que también mi trabajo sea santo.
Induce mi corazón, Espíritu Santo,
para que ame solamente aquello que es santo.
Fortaléceme, Espíritu Santo,
para defender todo lo que es santo.
Guárdame, Espíritu Santo,
para que yo siempre sea santo.
Amén.


MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
Los misterios gozosos reflejan el amanecer de la Redención. El amanecer despunta en la madrugada con el primer resplandor que anuncia la luz. La Anunciación del Ángel fue aquel instante inicial de la luz que vino al mundo para iluminar a los hombres caídos en el pecado; el Ángel viene del cielo para traer a María la fe en el Hijo encarnado, enseñarle su misión de Nueva Eva, y moverla al consentimiento para la salvación del género humano.

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
En el misterio de la Visitación de María a su pariente Isabel, vemos el primer acto de redención liberativa del pecado; es la primera vez que el Vero Encarnado expulsa al pecado en su presencia; es la primera vez también, que la Madre de Dios ejerce su función corredentora y de Madre espiritual de los hombres.

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
En la noche de Navidad, llega el Mediador entre Dios y los hombres. La profecía alcanza su plenitud y acabamiento. Dios-hecho-hombre se constituye en el Reconciliador entre el cielo y la tierra.

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Podemos decir con propiedad que de dos maneras vino el Señor Dios a su templo, y de una tercera viene actualmente a lo que es también su templo. La primera de estas venidas es sin duda la Encarnación….Otra manera de venir a su templo es cuando es presentado de manera oficial, como Salvador del mundo, en el Templo de Jerusalén….La tercera venida ocurre cuando la gracia santificante inunda las almas de los justos.

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
En la vida interior debemos saber preguntar y aquilatar despaciosamente las cosas. No precipitarnos en los juicios. Escuchar a los mayores y, sobre todo, obedecer al Señor que nos invita por igual a una evolución en edad y en gracia, hasta llegar a lo que la Escritura llama “la estatura del varón perfecto”.


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
El bautizado es un hombre entregado a servir a Dios. Es un hombre- como lo expresa la liturgia bautismal-para vivir en Dios. Dios, que aceptó la oblación de Jesús, acepta también la oblación del bautizado, en quien ve un miembro vivo de su Hijo.

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Como los beneficiarios de la conversión del agua en vino de las bodas de Caná, nosotros también nos beneficiamos de la intervención de la Santísima Virgen (…).La piedad cristiana reconoce a María por intercesora. Interceder no es solamente pedir por otro; es también disponer a otro para determinadas influencias. Ambas formas de intercesión son familiares a la Madre de Dios.

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Los judíos esperaban la restauración del trono de David por el Mesías (…). La misión de Jesús es establecer el Reino de Dios en la humanidad caída y víctima del demonio. El nuevo Reino davídico era pues un reino espiritual; las conquistas del reino de Dios, conquistas espirituales: hombres arrebatados al imperio del diablo.

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
El Mesías es la gloria para todos los elegidos. La gloria sigue a la salvación y es su culminación. La salvación termina en la gloria de Dios. La gloria es exaltación, alabanza, felicidad plena y perfecta…

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
La Nueva Alianza será la sellada con la sangre de la Víctima Divina muerta en la cruz, y participada en el misterio eucarístico. La Nueva Alianza entraña la presencia eucarística, sacramental de Dios en medio de los suyos.


MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
En el Huerto de los Olivos, el Señor es el modelo del alma cristiana en su intento de alcanzar la perfección de la caridad (…) El discípulo no es más que su maestro. Por esta noche de Getsemaní deben pasar y han pasado multitud de hombres y mujeres valerosos, que han hecho del seguimiento de Jesús el programa de su vida. Por allí pasaron Santo Domingo de Guzmán, San Martín de Porres, los Padres Apostólicos, San Atanasio, San Pacomio, San Benito y todos los santos confesores, vírgenes y viudas. Aquí se inicia el proceso de la purificación del alma…

II LA FLAGELACIÓN
Como Cristo suscitó el odio de los judíos, así la Iglesia Católica suscita muchas veces el odio y la blasfemia de la herejía. (…) En la flagelación del Señor, contemplamos cómo quiso sufrir castigo tan cruel para remisión de nuestros pecados.

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
La coronación de espinas nos conduce a pensar en las virtudes interiores del alma (…) La humildad, la magnanimidad y la fidelidad a la propia vocación, cada uno según su estado, son las virtudes propias del cristiano. La necesidad de ponerlas en práctica, sin dar lugar a la soberbia, a la vanidad, a la vanagloria, el tratar al prójimo con afabilidad y tolerancia, son virtudes que configuran la perfección cristiana.

IV LA VÍA DE LA CRUZ
Jesús ha llevado su cruz. El cristiano también debe, según el mandato del mismo Señor, cargar su cruz y seguirle. Al tomar la cruz entre sus manos, sus pies se ponen en el camino de la salvación. Cruz son las obligaciones de la vida, obligaciones de estado, de trabajo, de condición…

V LA MUERTE DE JESÚS
En la cima del calvario místico de las almas, tenemos la unión transformativa del hombre por el amor de Dios; amor de caridad que ha purificado los apetitos mundanos, que ha elevado las potencias y facultades humanas, que la han conformado a Jesucristo, y que lleva al hombre, todo entero, a la muerte mística y a la resurrección.


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
¡Ya tenemos en nosotros la gloria del Resucitado! La muerte ha sido vencida. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y la victoria nos es dada por Jesucristo.

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
La Ascensión nos certifica la voluntad de Jesús de ir al cielo y prepararnos un lugar (…); es el misterio de la esperanza cristiana. La esperanza de ganar el cielo, de ocupar un lugar en la casa del Padre.

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Los místicos y los teólogos han llamado a la caridad: fuego, torrente impetuoso que todo debe arrastrar su su paso, que todo debe consumir. Es el amor de Dios Salvador. Fuego que transforma la vida humana en oblación, adoración a la Santísima Trinidad.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
Si contemplamos el lazo íntimo que une a Jesús y a María, y la participación de la Madre en los dolores del Hijo, ¿cómo éste no la iba a unir consigo en la Gloria del cielo?

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
En todos los pueblos tenemos santuarios en honor de María: Luján; el Milagro de Córdoba; el Valle de Catamarca; Itatí en Corrientes; Sumampa de Santiago; el Rosario patrona de Cuyo. En las repúblicas hermanas: la Virgen de Andacollo en Chile, que se venera también en San Juan; Caacupé en Paraguay; Chiquinquirá en Colombia. En Brasil, en Bolivia, en Perú, en todos los países de América Latina tenemos santuarios y pueblos consagrados a la Virgen. Es a Ella a quien debemos recurrir. Es Reina y Madre.

CONCLUSION

Oración final

¡Oh, Señora nuestra!
Estamos felices de encontrarnos en tu presencia,
de ponernos bajo tu mirada,
porque eres nuestra amada Madre,
tan hermosa en tu pureza y tan cariñosa en tu afecto.
Te contemplamos
para que tu santidad ilumine nuestra vida
y modele profundamente nuestra alma.
Ayúdanos a ofrecernos totalmente a Dios, como lo hiciste Tú.
Dirige nuestros pensamientos hacia el Señor
y orienta nuestro corazón hacia Él,
de modo que nuestro empeño principal,
único de nuestra existencia
consista en amarlo,
y que en todo nuestro obrar le agrademos al cumplir siempre su voluntad.
Encarna en nosotros
esta actitud fundamental de adoración y de amor
uniéndonos con todas las fibras de nuestro ser,
a la persona de tu Hijo, NS Jesucristo.
Amén


Calendario Mariano
1 Nuestra Señora de Ratisbona
7 Nuestra Señora de Paris
8 Inmaculada Concepción
Nuestra Señora de Caacupé
Virgen de La Laguna (Patrona del SO chaqueño, Argentina)
10 Nuestra Señora de Loreto (Italia)
12 Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de México y del Continente Americano
13 Nuestra Señora de la Santa Capilla (Paris)
17 Nuestra Señora de Amiens (Francia)
25 Natividad del Señor

Intenciones del Santo Padre
General: Para que la sociedad humana atienda con solicitud a las víctimas del SIDA, especialmente a los niños y a las madres, y que la Iglesia les haga sentir el amor del Señor.
Misional: Para que la Encarnación del Hijo de Dios, que la Iglesia celebra solemnemente en la Navidad, ayude a los pueblos del Continente Asiático a reconocer en Jesús el Enviado de Dios, Único Salvador del mundo.

Anecdotario
Monseñor Damiani, obispo uruguayo, de visita en San Giovanni Rotondo, se sintió enfermo y llamaron al Padre Pío para que le diera los últimos sacramentos. El padre Pío tardó mucho en llegar y cuando lo hizo le dijo: “Ya sabía yo que no te morirías. Volverás a tu diócesis y trabajarás algunos años más para gloria de Dios y bien de las almas”. Mons. Damiani ya repuesto, le arrancó al santo la promesa de asistirlo en la hora de la muerte y volvió a sus diócesis del Uruguay donde trabajó durante los siguientes cuatro años. En 1941, mientras se encontraba en la ciudad de Salto, enfermó gravemente. Hacia la medianoche el Arzobispo de Montevideo, luego Cardenal Antonio María Barbieri, se despertó al oír golpear a su puerta. Apareció un fraile capuchino en su habitación que le dijo: “Vaya inmediatamente a ver a Monseñor Damiani. Se está muriendo”. Monseñor Barbieri fue corriendo a la alcoba de Monseñor Damiani, justo a tiempo para que éste recibiera la extremaunción y escribiera en un papel: “Padre Pío….” y no pudo terminar la frase.
Unos años más tarde, Monseñor Barbieri fue a San Giovanni Rotondo y reconoció en el padre Pío al capuchino que él y otros testigos habían visto aquella noche, a más de diez mil kilómetros de distancia. Pero el Padre no había salido en ningún momento de su convento.
¿Casualidad? ¿Sugestión colectiva? En el palacio episcopal de Salto se conserva un medio guante del padre Pío que ha curado a varias personas. Nadie sabe cómo llegó hasta allí.

Nº 22: El Rosario de los No Nacidos


BOLETIN DEL ROSARIO
Año III - Nº 22
noviembre de 2007

REFLEXIÓN


Rostros rechazados
Por el P. Fernando Pascual
Fuente: Catholic.net

Cada rostro nos habla, nos interpela, nos revela algo de la vida y del corazón de un ser humano. Rostros de niños, de jóvenes, de personas adultas, de ancianos. Rostros distintos, llenos de riqueza y de misterios.

Hay rostros, sin embargo, casi invisibles. El rostro de un feto en el seno de su madre, el rostro de un pobre del que se rehuye la mirada, el rostro de un asesino que provoca desprecio.

Hay rostros rechazados antes de nacer. Su historia termina anónimamente. Sus labios y sus ojos no serán nunca vistos por sus padres, su historia quedará cerrada definitivamente por culpa de la «habilidad» de un mal médico que usa su saber «curativo», precisamente para lo más opuesto a su ética profesional: para eliminar vidas.

En cada aborto un rostro es destruido. No nos atrevemos a mirarle a la cara, incluso hay quienes censuran como «inhumanas» y «ofensivas» las fotos de algunos fetos abortados. Sobre ellos corre una ola de silencio, de indiferencia, de desprecio: muchos prefieren mirar a otro lado, no reconocer que un hijo es eliminado en cada aborto.

Hay quienes buscan, para evitar tanto horror, tanta injusticia, adelantar el tiempo del aborto, hacerlo de forma precoz, antes de que el embrión llegue a tener rostro, antes de que adquiera «forma humana». Pero adelantar un crimen no elimina la injusticia.

Muchos se horrorizan al ver la imagen de un niño de pocos meses asesinado por sus padres. Las fotos dejan un impacto profundo en la opinión pública, pues ante tanta barbarie, ante un delito miserable, hay que ser muy duros para sentirse indiferentes.

Pero muchos han llegado a mirar con indiferencia el drama del aborto. Como si en cada aborto no fuese destruida una vida humana. Como si el hecho de tener un rostro invisible -quizá incluso aún no formado- fuese justificación suficiente para el silencio culpable de sociedades homicidas. Muchos ni quieren ni se atreven a mirarle abiertamente, a darle un nombre, a reconocer en cada embrión, en cada feto, a un hermano nuestro, a un hijo necesitado de respeto y, sobre todo, de amor materno.

Cada año, millones de hijos sin rostro son eliminados. Incluso ante presiones de grupos que dicen, falsamente, defender los «derechos» de la mujer. Como si no hubiese, entre tantos hijos asesinados, millones de rostros femeninos. Valiosos, muy valiosos, como valiosos son los millones de rostros masculinos eliminados en hospitales muy modernos o en casas particulares.

Quizá algo cambiaremos si damos un rostro, una forma, incluso un nombre, a los hijos más pequeños. Quizá entonces millones de madres dejarán de optar por abortos criminales para abrirse al respeto, al amor, a la acogida de sus hijos más pequeños. Quizá más médicos usarán su ciencia para asistir embarazos difíciles, para ayudar a las madres a atender dignamente a sus hijos. Quizá más organismos nacionales e internacionales dejarán de promover el aborto entre los pobres para ayudarles a crecer económica y socialmente.

Entonces millones de rostros, en unos meses, llenarán de llantos y sonrisas un planeta necesitado de justicia, de esperanza, de hijos acogidos y muy necesitados de cariño verdadero.



GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO

El Rosario de los No Nacidos
Las meditaciones fueron compuestas por el P. Frank Pavone
Fuente: www.diosesvida.com.ar

Oración inicial

Jesús,
que asumiste la condición de niño indefenso
en el vientre de tu Santísima Madre, la Bienaventurada Virgen María,
te suplicamos
que ilumines las conciencias de los médicos y legisladores,
y que bendigas a todas las madres,
para que todos los niños concebidos disfruten del precioso don de la vida.
Te pedimos que la amorosa protección de María
cubra a todos los pequeños en el vientre de sus madres
y los proteja en su nacimiento.
Te lo pedimos a Ti
que con el Padre y el Espíritu Santo
vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.


MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
María sintió confusión por el saludo del Ángel, sin embargo, se regocijó por cumplir la Voluntad de Dios. Oremos para que los que estén cruzando por penas o dificultades por sus embarazos reciban la gracia de confiar en la voluntad de Dios.

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
Juan el Bautista saltó de gozo en el vientre de su madre. Oremos para que la gente comprenda que el aborto no se trata sobre niños que "pueden" venir al mundo, sino sobre niños que ya están en el mundo, viviendo y creciendo en el vientre de sus Madres y los cuales serán asesinados.

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
Dios Mismo nació como un niño. La grandeza de una persona no depende del tamaño, puesto que el Rey de Reyes recién nacido es un pequeño. Oremos para que la amenaza de aborto contra los no nacidos que no alcanzan tamaño adecuado sea eliminada.

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
El Niño es presentado en el Templo porque el Niño pertenece a Dios. Los niños no le pertenecen ni a los Padres ni a un gobierno. Ellos y todos nosotros, le pertenecemos a Dios.

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
El Niño Jesús estaba lleno de sabiduría, porque Él es Dios. Oremos para que toda la gente pueda ver la sabiduría de Sus enseñanzas sobre la dignidad de la vida, y podamos comprender que sus enseñanzas no son una opinión, sino que son verdad.


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
Todos hemos sido llamados a ser hijos adoptivos de Dios por medio del bautismo. Oremos para que los niños en el vientre de sus Madres sean protegidos, para que puedan nacer y ser bienvenidos a la comunidad Cristiana por medio del bautismo.

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
La pareja de recién casados es bendecida no sólo con vino, sino con la fe en Cristo. Oremos para que los matrimonios sean fortalecidos, enraizados en el Señor y abiertos al don de la nueva vida.

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Arrepiéntanse y crean en la Buena Nueva. Oremos para que estas primeras palabras de Jesús en su ministerio público, puedan ser escuchadas por todos los que han cometido abortos. Que sepan que el Señor los llama a la conversión y que puedan experimentar un arrepentimiento de entrega a la vida.

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Cristo es transformado en el Monte, los discípulos ven su Gloria. Que los ojos de todo el mundo sean transformados y que puedan ver en cada vida humana el reflejo de la Gloria del mismo Dios.

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
Éste es mi cuerpo, entregado por ustedes. La Eucaristía nos enseña cómo vivir y cómo amar. Oremos para que los Padres de familia, quienes sacrifican a los bebés por sus propios intereses, aprendan a hacerse a un lado para el propio bienestar de sus bebés.


MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Oremos por las madres y padres que se encuentran en agonía por la tentación de abortar a un hijo. Que reciban la buena nueva de que existen alternativas al aborto, y que hagan uso de toda la asistencia que tienen a su disponibilidad.

II LA FLAGELACIÓN
Así como el Cuerpo de Cristo era desgarrado por los instrumentos de los que lo flagelaban, también los cuerpos de los niños en el vientre de sus madres, son desgarrados por los instrumentos de los abortistas. Oremos para que los abortistas se arrepientan por asesinar a los niños.

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Jesús sufrió en silencio el dolor de las espinas que penetraban su cabeza. Oremos por las madres y padres de los niños abortados. Hay tantos que sufren la pena, el dolor y el arrepentimiento de haber tomado esa decisión que es irrevocable. Hay tantos que sufren en silencio, porque otros les dijeron que era lo normal y que no era gran cosa.

IV LA VÍA DE LA CRUZ
Jesús no fue condenado por el poder de la gente malvada. Él fue condenado por el silencio de la gente buena. El silencio siempre ayuda al opresor, nunca a la víctima. Oremos para que nosotros nunca guardemos silencio contra el aborto, sino que hablemos efectivamente para salvar a los niños de la muerte.

V LA MUERTE DE JESÚS
Al meditar sobre la muerte de Cristo, recordemos las muchas mujeres que han muerto por causa de los supuestos "abortos seguros y legales". Pidamos perdón y misericordia por ellas. Que su muerte sea, para otras mujeres, la salvación, para que no cometan ese error trágico.


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
¡Cristo ha resucitado! Por su Resurrección, Él ha destruido el poder de la muerte, y por ende el poder del aborto. El resultado de esta batalla por la Vida ya ha sido decidido: ¡La Vida es victoriosa! Oremos para que todos los que luchan por la vida puedan extender esta victoria a cada rincón de nuestra sociedad.

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
Al ascender al Trono de Dios Padre, Cristo toma nuestra naturaleza humana, la cual nos fue dada en el vientre de nuestras Madres, y la lleva hacia lo más alto del cielo. Él nos demuestra que los seres humanos hemos sido creados para ser elevados al cielo y no para ser descartados al fondo de los basureros. Oremos para que el mundo entero comprenda esta verdad y rechace el aborto.

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
El Espíritu Santo es el Defensor: Él ruega por nuestra causa, ya que no podemos salvarnos a nosotros mismos. Oremos para que Él nos convierta en defensores de los niños que no pueden hablar o escribir, que no pueden votar ni protestar, ni tampoco orar.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
La Santísima Virgen María fue asunta en cuerpo y alma al cielo porque ella es la Madre de Dios. Madre e Hijo son reunidos. La Asunción nos recuerda que ellos se pertenecen el uno al otro. Oremos para que la sociedad vea que no puede amar a las mujeres mientras mata a sus hijos; y no puede salvar a los niños si no ayuda a sus madres. Oremos para que la gente sea tocada de manera muy especial por la pregunta que propone el derecho a la vida:"¿Porqué no podemos amarlos a ambos?"

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Santa María es la Reina del Universo. Ella es la criatura más grande, segunda sólo al mismo Dios. La Iglesia defiende la dignidad de la mujer. Oremos para que la gente comprenda que ser pro vida significa ser pro mujer; y que ser pro mujer exige ser pro vida.

CONCLUSIóN

Oración Final

Oh María,
Aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
Mira, Madre,
el número inmenso de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos
muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la Vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia,
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amen

Calendario Mariano
Mes de María
1 Nuestra Señora de la Palma (Cádiz)
3 Nuestra Señora de Rennes (Francia)
7 María Medianera de todas las Gracias
8 Virgen de los Treinta y Tres (Uruguay)
9 Nuestra Señora de Almudena (Madrid)
11 Madre de Dios del Claustro (Tarragona)
13 Nuestra Señora de los Desamparados
14 Nuestra Señora de la Gruta (Lamego, Portugal)
17 Nuestra Señora de Sión
18 Virgen del Rosario de Chiquinquirá (Colombia)
21 Presentación de la Santísima Virgen
22 Nuestra Señora de Lavang (Viet Nam)
23 Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa
24 Nuestra Señora de Montserrat, España.
27 Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
28 Nuestra Señora de Walsingham, Inglaterra.
29 Nuestra Señora de Beauraning (Bélgica)
30 Stella Maris

Intenciones del Santo Padre
General: Para que cuantos se dedican a la investigación médica y cuantos están implicados en la actividad legislativa respeten profundamente la vida humana, desde su comienzo hasta su terminación natural.
Misional: Para que en la Península Coreana crezca el espíritu de reconciliación y de paz.

Anecdotario
Cuando era joven, San Bernardino de Siena a menudo desaparecía de su casa. “¿Dónde estabas?”- le preguntaban-; y él invariablemente respondía: “Visitando a la reina de mi corazón”. Intrigados por saber quién era la enamorada, sus parientes le siguieron sin que se diera cuenta, y no sin asombro comprobaron que se dirigía a una Iglesia a saludar la imagen de la Santísima Virgen.

Agenda
El Centro de Formación Permanente “Madero de la Cruz” invita a la Conferencia “Leyendas negras de la Iglesia” que dictará el Dr. Antonio Caponnetto el día 24 de noviembre a las 19 hs en la Parroquia de los Santos Sabino y Bonifacio, Primera Junta 4083 (Barrio Parque Avellaneda) Informes al teléfono 4671-7407. Ómnibus 7, 46, 50, 56, 86, 97, 103, 114 y 141.
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El 16 de noviembre tendrá lugar en el local de la Librería Lectio -ubicado en Belgrano 49 Local 61 de la ciudad de Córdoba-, el penúltimo encuentro del Ciclo Lectio de Doctrina Católica 2007. En la oportunidad disertará a las 20.20 hs. el P. Juan Bautista sobre el tema: “El Demonio y los Padres de Oriente”. Se ruega confirmar asistencia con diez días de anticipación a
librerialectio@arnet.com.ar o al teléfono 0351 4240578. Se pedirá una colaboración para gastos generales.
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Por motivos vinculados con dificultades de organización interna, el Instituto de Filosofía Práctica ha resuelto prorrogar hasta el 15 de noviembre de 2007 el plazo para la presentación de los trabajos que aspiren al Premio “Carlos Alberto Sacheri” del Primer Concurso de Ensayo Breve. Informes: Viamonte 1596 piso 1º, Capital Federal
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Los ejercicios espirituales predicados por el padre Enrique J. Laje, sj., comenzarán el jueves 15 de noviembre por la tarde y concluirán al lunes 19 por la mañana. Para reservar una vacante hay que inscribirse llamando de lunes a jueves de 8 a 12 y de 17 a 21; y viernes de 8 a 12 al tel. (011) 4801-2754 o al correo electrónico:
Centrodeformacionsrb@hotmail.com.
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Nº 21:El Rosario con Benedicto XVI


BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº 21
julio de 2007


REFLEXIÓN
Amor a Dios y Amor al Prójimo

(...) el amor al prójimo en el sentido enunciado por la Biblia, por Jesús. Consiste justamente en que, en Dios y con Dios, amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco. Esto sólo puede llevarse a cabo a partir del encuentro íntimo con Dios, un encuentro que se ha convertido en comunión de voluntad, llegando a implicar el sentimiento.

Entonces aprendo a mirar a esta otra persona no ya sólo con mis ojos y sentimientos, sino desde la perspectiva de Jesucristo. Su amigo es mi amigo. Más allá de la apariencia exterior del otro descubro su anhelo interior de un gesto de amor, de atención, que no le hago llegar solamente a través de las organizaciones encargadas de ello, y aceptándolo tal vez por exigencias políticas. Al verlo con los ojos de Cristo, puedo dar al otro mucho más que cosas externas necesarias: puedo ofrecerle la mirada de amor que él necesita.

En esto se manifiesta la imprescindible interacción entre amor a Dios y amor al prójimo, de la que habla con tanta insistencia la Primera carta de Juan. Si en mi vida falta completamente el contacto con Dios, podré ver siempre en el prójimo solamente al otro, sin conseguir reconocer en él la imagen divina. Por el contrario, si en mi vida omito del todo la atención al otro, queriendo ser sólo piadoso y cumplir con mis deberes religiosos , se marchita también la relación con Dios. Será únicamente una relación correcta , pero sin amor.

Sólo mi disponibilidad para ayudar al prójimo, para manifestarle amor, me hace sensible también ante Dios. Sólo el servicio al prójimo abre mis ojos a lo que Dios hace por mí y a lo mucho que me ama. Los Santos —pensemos por ejemplo en la beata Teresa de Calcuta— han adquirido su capacidad de amar al prójimo de manera siempre renovada gracias a su encuentro con el Señor eucarístico y, viceversa, este encuentro ha adquirido realismo y profundidad precisamente en su servicio a los demás.

Amor a Dios y amor al prójimo son inseparables, son un único mandamiento. Pero ambos viven del amor que viene de Dios, que nos ha amado primero. Así, pues, no se trata ya de un « mandamiento » externo que nos impone lo imposible, sino de una experiencia de amor nacida desde dentro, un amor que por su propia naturaleza ha de ser ulteriormente comunicado a otros. El amor crece a través del amor. El amor es divino porque proviene de Dios y a Dios nos une y, mediante este proceso unificador, nos transforma en un Nosotros, que supera nuestras divisiones y nos convierte en una sola cosa, hasta que al final Dios sea « todo para todos .»
Benedicto XVI
(Carta Encíclica Deus Caritas Est, 25 de diciembre de 2005)



GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO
Meditando el Rosario con Benedicto XVI

Oración inicial

Santa María, Madre de Dios,
tú has dado al mundo la verdadera luz,
Jesús, tu Hijo, el Hijo de Dios.
Te has entregado por completo
a la llamada de Dios
y te has convertido así en fuente
de la bondad que mana de Él.
Muéstranos a Jesús. Guíanos hacia Él.
Enséñanos a conocerlo y amarlo,
para que también nosotros
podamos llegar a ser capaces
de un verdadero amor
y ser fuentes de agua viva
en medio de un mundo sediento.
Amén
(Enc. Deus Caritas Est, 25 de diciembre 2005)



MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
"¿Cómo sucederá eso?", nos preguntamos también nosotros con las palabras que la Virgen dirigió al arcángel Gabriel. Precisamente ella, la Madre de Cristo y de la Iglesia, nos da la respuesta: con su ejemplo de total disponibilidad a la voluntad de Dios —"fiat mihi secundum verbum tuum" . Ella nos enseña a ser "epifanía" del Señor, con la apertura del corazón a la fuerza de la gracia y con la adhesión fiel a la palabra de su Hijo, luz del mundo y meta final de la historia.
(Homilía de la Solemnidad de Epifanía, 6 de enero de 2006)


II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
¿Qué impulsó a María, una muchacha joven, a afrontar aquel viaje? ¿Qué, sobre todo, le empujó a olvidarse de sí misma para pasar los primeros tres meses de su embarazo al servicio de su prima, necesitada de ayuda? La respuesta está escrita en un Salmo: «Corro por el camino de tus mandamientos, [Señor], pues tú, mi corazón dilatas» El Espíritu Santo, que hizo presente al Hijo de Dios en la carne de María, dilató su corazón a las dimensiones del de Dios y le impulsó por la vía de la caridad. (Celebración mariana de conclusión del mes de mayo, 2006)

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
El Niño que yace en el pesebre posee el verdadero secreto de la vida. Por eso pide que lo acojamos, que le demos espacio en nosotros, en nuestro corazón, en nuestras casas, en nuestras ciudades y en nuestras sociedades.
(Audiencia general del miércoles 3 de enero de 2007)

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
La primera persona que se asocia a Cristo en el camino de la obediencia, de la fe probada y del dolor compartido, es su madre, María. (...) su papel en la historia de la salvación no termina en el misterio de la Encarnación, sino que se completa con la amorosa y dolorosa participación en la muerte y resurrección de su Hijo. Al llevar a su Hijo a Jerusalén, la Virgen Madre lo ofrece a Dios como verdadero Cordero que quita el pecado del mundo; lo pone en manos de Simeón y Ana como anuncio de redención; lo presenta a todos como luz para avanzar por el camino seguro de la verdad y del amor. (Homilía en la fiesta de la Presentación del Señor, 2006)

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
Pidamos al Señor que nos ayude a comprender cada vez más profundamente este misterio maravilloso, a amarlo cada vez más y, en él, a amarlo cada vez más a Él mismo. Pidámosle que nos atraiga cada vez más hacia sí mismo con la sagrada Comunión. Pidámosle que nos ayude a no tener nuestra vida sólo para nosotros mismos, sino a entregársela a él y así actuar junto con él, a fin de que los hombres encuentren la vida, la vida verdadera, que sólo puede venir de quien es el camino, la verdad y la vida.
(Homilía del Jueves Santo, 5 de abril de 2007)

MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
«Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo» (Juan 1, 33). Esto es lo que sucedió precisamente cuando Jesús, tras recibir el bautismo, salió del agua: Juan vio cómo bajaba sobre él el Espíritu como una paloma. Entonces «conoció» la realidad plena de Jesús de Nazaret y comenzó a «manifestarlo a Israel», presentándole como Hijo de Dios y redentor del hombre: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo».
(Ángelus, 24 junio de 2007)

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
El vino, en cambio, expresa la exquisitez de la creación, nos da la fiesta, en la que superamos los límites de lo cotidiano: el vino, dice el Salmo, "alegra el corazón". Así, el vino y con él la vid se han convertido también en imagen del don del amor, en el que podemos experimentar de alguna manera el sabor de lo divino.
(Misa de apertura de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos, 2 de octubre de 2005)

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
¿Qué es en realidad convertirse? Convertirse quiere decir buscar a Dios, caminar con Dios, seguir dócilmente las enseñanzas de su Hijo, Jesucristo; convertirse no es un esfuerzo para realizarse uno mismo, porque el ser humano no es el arquitecto del propio destino. Nosotros no nos hemos hecho a nosotros mismos. Por ello, la autorrealización es una contradicción y es demasiado poco para nosotros. Tenemos un destino más alto. Podríamos decir que la conversión consiste precisamente en no considerarse en «creadores» de sí mismos, descubriendo de este modo la verdad, porque no somos autores de nosotros mismos. (...) Conversión consiste en aceptar libremente y con amor que dependemos totalmente de Dios, nuestro verdadero Creador, que dependemos del amor.
(Audiencia del miércoles, 21 de febrero de 2007)

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
El amor de Cristo crucificado (...) Este amor es lo que blanquea nuestros vestidos sucios, lo que hace veraz e ilumina nuestra alma obscurecida; lo que, a pesar de todas nuestras tinieblas, nos transforma a nosotros mismos en "luz en el Señor".
(Santa Misa Crismal, Jueves Santo, 5 de abril de 2007)

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
«Sacramento del amor». Sí, en la Eucaristía Cristo ha querido darnos su amor, que le impulsó a ofrecer en la cruz la vida por nosotros. En la última Cena, lavando los pies a sus discípulos, Jesús nos dejó el mandamiento del amor: «Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros». Pero dado que esto es posible sólo permaneciendo unidos a Él, como sarmientos a la vid, eligió quedarse Él mismo entre nosotros en la Eucaristía para que nosotros podamos permanecer en Él. Cuando, por lo tanto, nos alimentamos con fe de su Cuerpo y de su Sangre, su amor pasa a nosotros y nos hace capaces a nuestra vez de dar la vida por los hermanos. De aquí brota la alegría cristiana, la alegría del amor.
( Ángelus,18 de marzo de 2007)

MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Jesús pidió a los suyos que velaran con él, permaneciendo en oración: «quedaos aquí y velad conmigo», pero los discípulos se durmieron. También hoy el Señor nos dice: «quedaos aquí y velad conmigo». Y vemos cómo también hoy, los discípulos de hoy nos quedamos con frecuencia dormidos.
(Audiencia general del miércoles, 12 de abril de 2006)

II LA FLAGELACIÓN
Estas llagas que Cristo ha contraído por nuestro amor nos ayudan a entender quién es Dios y a repetir también: "Señor mío y Dios mío". Sólo un Dios que nos ama hasta cargar con nuestras heridas y nuestro dolor, sobre todo el dolor inocente, es digno de fe.
(Mensaje de Pascua, 8 de abril de 2007)

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Contemplar «al que traspasaron» nos llevará a abrir el corazón a los demás reconociendo las heridas infligidas a la dignidad del ser humano; nos llevará, particularmente, a luchar contra toda forma de desprecio de la vida y de explotación de la persona y a aliviar los dramas de la soledad y del abandono de muchas personas.
(Mensaje para la Cuaresma 2007)

IV LA VÍA DE LA CRUZ
Asumió nuestra pobre y frágil carne para compartir con nosotros el fatigoso camino de la vida terrena. Con todo, en compañía de Jesús este fatigoso camino se transforma en un camino de alegría. Caminemos juntamente con Jesús, caminemos con él.
(Audiencia general del 3 de enero de 2007)

V LA MUERTE DE JESÚS
En el misterio de la Cruz se revela enteramente el poder irrefrenable de la misericordia del Padre celeste. Para reconquistar el amor de su criatura, Él aceptó pagar un precio muy alto: la sangre de su Hijo Unigénito. La muerte, que para el primer Adán era signo extremo de soledad y de impotencia, se transformó de este modo en el acto supremo de amor y de libertad del nuevo Adán.
(Mensaje para la Cuaresma 2007)

MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
Hoy el Resucitado nos repite a nosotros, como a aquellas mujeres que habían permanecido junto a él durante la Pasión, que no tengamos miedo de convertirnos en mensajeros del anuncio de su resurrección. No tiene nada que temer quien se encuentra con Jesús resucitado y a él se encomienda dócilmente. Este es el mensaje que los cristianos están llamados a difundir hasta los últimos confines de la tierra. (Regina Cæli, 15 de abril de 2007)

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
La Ascensión de Cristo no es un viaje en el espacio hacia los astros más remotos; porque, en el fondo, también los astros están hechos de elementos físicos como la tierra. La Ascensión de Cristo significa que él ya no pertenece al mundo de la corrupción y de la muerte, que condiciona nuestra vida. Significa que él pertenece completamente a Dios. Él, el Hijo eterno, ha conducido nuestro ser humano a la presencia de Dios, ha llevado consigo la carne y la sangre en una forma transfigurada.
(Misa de toma de posesión de su cátedra, 7 de mayo de 2005)

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
El Espíritu pentecostal imprime un empuje vigoroso, para asumir el compromiso de la misión de testimoniar el Evangelio por los caminos del mundo. Es como decir que el Espíritu Santo, es decir, el Espíritu del Padre y del Hijo, se convierte como en el alma de nuestra alma, la parte más secreta de nuestro ser, de la que se eleva incesantemente hacia Dios un movimiento de oración, del que no podemos ni siquiera precisar los términos. El Espíritu, de hecho, siempre despierto en nosotros, suple nuestras carencias y ofrece al Padre nuestra adoración, junto con nuestras aspiraciones más profundas. Obviamente esto exige un nivel de gran comunión vital con el Espíritu. Es una invitación a ser cada vez más sensibles, más atentos a esta presencia del Espíritu en nosotros, a transformarla en oración, a experimentar esta presencia y a aprender de este modo a rezar, a hablar con el Padre como hijos en el Espíritu Santo.
(Audiencia del miércoles, 15 de noviembre de 2006)

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
Al contemplar a María en la gloria celestial, comprendemos también que la tierra no es nuestra patria definitiva y que, si vivimos constantemente orientados hacia los bienes eternos, un día compartiremos su misma gloria. Por este motivo, a pesar de las miles dificultades cotidianas, no tenemos que perder la serenidad ni la paz. El signo luminoso de la Asunción al cielo resplandece todavía más cuando parece que en el horizonte se agolpan sombras tristes de dolor y de violencia. Estamos seguros: desde lo alto, María sigue nuestros pasos con dulce trepidación, nos da serenidad en la hora de la oscuridad y de la tempestad, nos da seguridad con su mano maternal. Apoyados en esta convicción, continuamos con confianza nuestro camino de compromiso cristiano allá donde nos lleva la Providencia.
(Audiencia del miércoles, 16 de agosto de 2006)

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
María fue elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, y con Dios es reina del cielo y de la tierra. ¿Acaso así está alejada de nosotros? Al contrario. Precisamente al estar con Dios y en Dios, está muy cerca de cada uno de nosotros. Cuando estaba en la tierra, sólo podía estar cerca de algunas personas. Al estar en Dios, que está cerca de nosotros, más aún, que está "dentro" de todos nosotros, María participa de esta cercanía de Dios. Al estar en Dios y con Dios, María está cerca de cada uno de nosotros, conoce nuestro corazón, puede escuchar nuestras oraciones, puede ayudarnos con su bondad materna. Nos ha sido dada como "madre" -así lo dijo el Señor-, a la que podemos dirigirnos en cada momento. Ella nos escucha siempre, siempre está cerca de nosotros; y, siendo Madre del Hijo, participa del poder del Hijo, de su bondad. Podemos poner siempre toda nuestra vida en manos de esta Madre, que siempre está cerca de cada uno de nosotros.
(Homilía de la Solemnidad de la Asunción 15 de agosto de 2005)

CONCLUSIÓN
Oración final

Que María
nos obtenga el don de saber amar como Ella supo amar.
Para que podamos decir con San Pablo:
«el amor de Cristo nos apremia»,
y con la ayuda de María
sepamos difundir en el mundo el dinamismo de la caridad.
Amén
(Celebración de conclusión del mes de mayo, 2006)


Calendario Mariano
2 Virgen del Huerto
6 Nuestra Señora de La Peña (Francia)
8 Nuestra Señora de Kazán (Rusia)
9 Nuestra Señora de Itatí
Nuestra señora de Chiquinquirá (Colombia)
14 Virgen de La Creta, Patrona de motoqueros argentinos.
16 Virgen del Carmen.
21 Nuestra Señora de Verdun
26 San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen
28 Nuestra Señora de Betharram
31 Nuestra Señora de Huachana (Santiago del Estero)

Intenciones del Santo Padre
General: Para que sea dada la posibilidad a todos los ciudadanos, individualmente y en grupo, de participar activamente en la vida y la gestión del país.
Misional: Para que, conscientes de su propio deber misionero, todos los cristianos ayuden efectivamente a los que trabajan en la Evangelización de los pueblos.

Anecdotario
La siguiente anécdota da cuenta del proverbial sentido del humor de Juan XXIII. Al estallar la Primera Guerra Mundial fue movilizado. Alistado en el ejército italiano, sirve primero como suboficial de sanidad -alcanzando el grado de sargento-, y luego, a partir de 1916, como capellán castrense. Muchos años más tarde, siendo ya Papa, en una audiencia oye, al pasar, el nombre de un general -que había conocido en sus años de milicia-, entre las personas que recibía, y pide hablar a solas con él en la biblioteca privada. Tan pronto como el militar se encontró ante el Papa, se arrodilló para besar el anillo pastoral, pero no encontraba su mano. Al levantar la vista, vió que el Pontífice le hacía un saludo militar y le decía sonriente:”¡No se acuerda de mí?: soy el sanitario Roncalli”.

Agenda
“El Hombre Nuevo” es el tema de la conferencia que el 28 de julio a las 19 hs. dictará el Pbro. Alfredo Sáenz en la Parroquia Santos Sabino y Bonifacio, sita en Primera Junta 4083 de Bº Parque Avellaneda. Informes al teléfono 4671-7407

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El Centro de Formación San Bernardo de Claraval invita al X Encuentro de Formación Católica, a realizarse en Villa Marista, Luján, del 17 al 20 de agosto. Los expositores, entre los que se cuentan Mons. Basseotto, el Pbro. Ramiro Sáenz y los Dres. Caturelli, Caponnetto y Verdadera, se referirán al tema “Modernismo y Teología de la Liberación”. Informes e inscripciones:
cfsanbernardo@yahoo.com.ar y al teléfono 011-43729670.
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Nº 20: El Rosario con Tomás de Kempis


BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº 20
abril de 2007


REFLEXION


Kempis


La fama de Tomás de Kempis se debe al hecho de haber escrito el libro que, después de la Biblia, más ediciones ha tenido: La Imitación de Cristo.

Tomás Hemerken nació en Kempis, al NO de Colonia, Alemania, en el año 1380, en el seno de una familia modestísima.

A la edad de 13 años va a Deventer para entrar en la comunidad de los Hermanos de la Vida Común, asociación piadosa con dos ramas: una laica y otra sacerdotal. Vivían -algunos en sus casas y otros en comunidad- en pobreza, castidad y obediencia, en la medida que fuese posible según el estado de vida. Practicaban un modo de vivir que llamaban "Devotio moderna" y que consistía en emplear largos ratos en la oración, la meditación, la lectura de libros piadosos, recibir y dar dirección espiritual, y dedicarse a cumplir cada día los deberes de su propia profesión.

Los que pertenecían a esta asociación hacían progresos muy notorios y rápidos en santidad, y por ello la gente los admiraba y apreciaba. Por aquellos años, muchísimas personas deseaban que la Iglesia Católica se reformara y se volviera más fervorosa y santa, pero pocos se dedicaban a reformase ellos mismos y a volverse mejores. Tomás se dio cuenta de que el primer paso que hay que dar para obtener que la Iglesia se vuelva más santa, es esforzarse uno mismo por volverse mejor. Y que si cada uno se reforma a sí mismo, toda la Iglesia se va reformando poco a poco.

Pero a Tomás no le bastaba la consagración laical: anhelaba la vida religiosa con votos y clausura. Ingresa en el Convento agustino de Monte Santa Inés, y entre 1413 y 1414, recibe la ordenación sacerdotal. Desde entonces su vida se desarrollará tranquila y fecunda. Vida austera, repartida entre el estudio, el trabajo y la oración. En la paz del claustro son sus ordinarias ocupaciones la transcripción de libros edificantes. Prolijo copista, copió la Biblia cuatro veces, uno de cuyos volúmenes se conserva en Darmstadt.

También escribió pequeños, modestos tratados devotos, en los que recomendaba insistentemente las "verdaderas virtudes" —la renuncia, la humildad, la obediencia; recordaba los deberes del religioso; y ofrecía a sus hermanos temas para sus meditaciones. Algunos de estos opúsculos tienen títulos poéticos: El jardín de las rosas, El valle de los lirios... Varios están dedicados a la formación de los jóvenes religiosos, como los Sermones a los Novicios Regulares. También escribió una Biografía de Santa Lydwine, obras y meditaciones sobre la Vida de Nuestro Señor y varias oraciones. Algunas veces escribía para sí mismo, como por ejemplo, el Soliloquio del Alma, uno de sus escritos más importantes y característicos.

En sus ratos libres, Tomás de Kempis fue escribiendo el libro que lo haría célebre. No lo escribió todo de una vez, sino poco a poco, durante muchos años, a medida que su espíritu iba creciendo en sabiduría y santidad. Lo distribuyó en cuatro pequeños libritos, independientes entre sí. Excepto el libro cuarto, -que es un tratado eucarístico-, la Imitación es una autobiografía íntima, es la narración del mundo interior de un corazón piadoso.

La primera edición de este libro salió veinte años antes del descubrimiento de América (un año después de la muerte del autor), y durante más de 500 años ha tenido ya más de 3.100 ediciones en los más diversos idiomas. Publicada al principio anónimamente, bien pronto surgieron controversias acerca de quién era el verdadero autor de la obra. Pero en 1441 Tomás había firmado un codex -que se conserva en la Biblioteca Real de Bruselas- conteniendo los cuatro libros de la Imitación de Cristo y otras nueve obras menores, lo cual constituye una prueba irrefutable de su autoría. Escrito en un lenguaje sencillo y rico, el libro está hecho para personas que quieran sostener una lucha sin cuartel contra el amor propio y la sensualidad, que buscan el amor de Dios y la paz del alma. San Ignacio, San Juan Bosco, García Moreno, el Beato Juan XXIII y muchísimos más, han leído una página de la Imitación cada día. ¿La leeremos también nosotros?

La existencia de Tomás fue simple, equilibrada, ordenada, devota. Vida puramente contemplativa, pero sin brillo ni estridencias. Su verdadera vida fue la interior, escondida a los ojos de los hombres, conocida sólo de Dios. Existen suficientes testimonios históricos de sus virtudes cristianas que lo pusieron siempre como candidato a ser beatificado. El obispo de Colonia, Maximiliano Hendriken, fue el primero en interesarse en la causa de beatificación del monje agustino, pero con el paso de los siglos la causa cayó en el silencio.

Murió en Zwolle, al NE de Amsterdam, en 1471 y fue enterrado en el Claustro de Monte Santa Inés. Destruido éste durante la Reforma Protestante, sus restos fueron trasladados a la Iglesia de San Miguel en donde permanecen hasta hoy. En 1897 se erigió allí un magnífico monumento en el que se lee:

Al honor, no a la memoria, de Tomás Kempis,
cuyo nombre es más permanente que ningún monumento.



GUION
DEL REZO DEL ROSARIO

Meditando el Rosario con Tomás de Kempis


Oración Inicial


¡Oh, Luz perpetua,
que trasciendes sobre toda luz creada!
Envía desde lo alto un rayo resplandeciente
que penetre todo lo secreto de mi corazón.
Amén

MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
Tú, Señor de todo, que de nada necesitas, quisiste habitar entre nosotros...

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
¿...de dónde a mí tanto bien, que tú vengas a mí? ¿Quién soy yo para que te me des a Ti mismo? Tú conoces a tu siervo, y sabes que ningún bien tiene por donde merezca que Tú le hagas este beneficio.

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
Tú eres el Santo de los santos, y yo el más vil de los pecadores. Tú te bajas a mí, que no soy digno de alzar los ojos para mirarte. Tú vienes a mí, Tú quieres estar conmigo...

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Señor, Tú sabes lo que es mejor: haz esto o aquello, según te agrade. Da lo que quieras, cuanto quieras, cuando quieras. Ponme donde quieras y dispón de mí libremente en todo. En tus manos estoy.....Ve, aquí, a tu siervo dispuesto a todo; porque no deseo, Señor, vivir para mí, sino para Ti.

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
Si en todo buscas a Jesús, hallarás de verdad a Jesús; mas si te buscas a ti mismo, también te hallarás, pero para tu daño. Pues más se daña el hombre a sí mismo si no busca a Jesús, que lo que el mundo y todos sus enemigos le puedan dañar.


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
Derrama de lo alto Tu gracia; riega mi corazón con el rocío celestial, concédeme las aguas de la devoción para regar la superficie de la tierra, y produzca fruto bueno y perfecto.
II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Si a Cristo tuvieres, estarás rico y te bastará. El será tu fiel procurador y te proveerá de todo, de manera que no tendrás necesidad de esperar en los hombres.

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Aprende a menospreciar las cosas exteriores y darte a las interiores, y verás que se viene a ti el Reino de Dios. Pues el Reino de Dios es paz y gozo en el Espíritu Santo. Si le preparas digna morada interiormente, Cristo vendrá a ti y te mostrará su consolación.

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Así como el hierro metido en el fuego pierde el orín y se pone todo resplandeciente, así el hombre que enteramente se convierte a Dios se desentorpece y muda en nuevo hombre.

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
Gracias a Ti, buen Jesús, pastor eterno, que te dignaste recrearnos a nosotros, pobres y desterrados, con tu precioso Cuerpo y Sangre; y convidarnos con palabras de tu propia boca a recibir estos misterios, diciendo: “Venid a Mí todos los que tenéis trabajos y estáis cargados, que yo os aliviaré”.




I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
A veces te dejará Dios, a veces te perseguirá el prójimo; y lo que es peor, muchas veces te descontentarás de ti mismo, y no serás aliviado ni refrigerado con ningún remedio ni consuelo; mas conviene que sufras hasta que Dios quiera. Porque quiere Dios que aprendas a sufrir la tribulación sin consuelo, y que te sujetes del todo a El y te hagas más humilde en la tribulación.

II LA FLAGELACIÓN
No es según la inclinación humana llevar la cruz, amar la cruz, castigar el cuerpo, ponerle en servidumbre, huir las honras, sufrir de grado las injurias, despreciarse a sí mismo y desear ser despreciado, sufrir todo lo adverso y dañoso.....Más si confías en Dios, El te enviará fortaleza del cielo y hará que te estén sujetos el mundo y la carne.

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Cuanto más se quebranta la carne por la aflicción, tanto más se robustece el espíritu por la gracia interior.

IV LA VÍA DE LA CRUZ
No está la salud del alma ni la esperanza de la vida eterna, sino en la cruz. Toma, pues, tu cruz y sigue a Jesús, e irás a la vida eterna. Mira que todo consiste en la cruz y todo está en morir en ella.

V LA MUERTE DE JESÚS
En la cruz está la salud, en la cruz la vida, en la cruz está la defensa contra los enemigos, en la cruz está la infusión de la suavidad soberana, en la cruz está la fortaleza del corazón, en la cruz está el gozo del espíritu, en la cruz está la suma virtud, en la cruz está la perfección de la santidad.


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
No tienes aquí domicilio permanente, y dondequiera que estuvieres serás extraño y peregrino; y no tendrás nunca reposo sin no estuvieres unido con Cristo. ¿Qué miras aquí no siendo éste el lugar de tu descanso?

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
¡Oh, Buen Jesús! ¡Cuándo estaré para verte! ¡Cuándo contemplaré la gloria de tu Reino! ¡Cuando me serás todo en todas las cosas! ¡Cuándo estaré contigo en tu Reino, el cual preparaste desde la eternidad para tus escogidos!

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Alégrate alma mía, y da gracias a Dios por don tan excelente y consuelo tan singular que te fué dejado en este valle de lágrimas.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
En los cielos debe ser tu morada....

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Ella es mi fortaleza, ella me da consejo y favor. Más poderosa es que todos los enemigos y más sabia que todos los sabios.



CONCLUSIÓN

Oración final


Dame, Señor, sabiduría celestial
para que aprenda a buscarte, hallarte, gustarte y amarte
sobre todas las cosas.
Gracias sean dadas a Ti, de quien viene todo.
Amén.

Calendario Mariano
1 Nuestra Señora de la Ternura (Rusia)
2 Nuestra Señora de la Alta Gracia (República Dominicana)
12 Nuestra Señora de la Caridad del Cobre (Cuba)
19 Nuestra Señora de Verdún (Uruguay)
20 La Dolorosa del Colegio (Quito, Ecuador)
24 Nuestra Señora de Bonaria, Patrona de Cerdeña
26 Nuestra Señora del Buen Consejo
27 Nuestra Señora de Montserrat (Cataluña)

Intenciones del Santo Padre
General: Para que, dejándose iluminar y guiar por el Espíritu Santo, todos los cristianos respondan con entusiasmo y fidelidad a la llamada universal a la santidad.
Misional: Para que crezca el número de las vocaciones sacerdotales y religiosas en Norteamérica y en los Países del Océano Pacífico, para responder adecuadamente a las exigencias pastorales y misioneras de esos pueblos.

Anecdotario
La esposa de Gilbert K. Chesterton no se cansaba de decir que a ella la había convertido el mismo demonio. “He visto en el mundo”- decía- “una maldad tan monstruosa, que he comprendido que sólo un espíritu muy superior al hombre (Satanás) puede inspirarla. Contraponiendo a esto la bondad, la inocencia, la pureza y todo lo bello existente, he reflexionado, he comparado.....y me he encontrado con Dios. Solamente la Iglesia Católica me da la justa medida de lo uno y de lo otro”.

Agenda
Claves hermenéuticas del pensamiento filosófico
El Centro de Formación Permanente San Roberto Bellarmino abrió la inscripción para el curso “Claves hermenéuticas del pensamiento filosófico”, que dictará el P. Enrique J. Laje, SJ, los sábados de 9 a 11, en Riobamba 1227, desde el 21 de abril. Ese día comenzarán también las conferencias de entrada libre y gratuita que se dictarán a las 11.15 hs. Informes e inscripción: solo llamando de lunes a jueves de 8 a 12 y de 17 a 21 y viernes de 8 a 12, al tel.(011) 4801-2754.
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Retiro de Pascua
El Centro de Formación San Bernardo de Claraval invita al Retiro Espiritual de Pascua predicado por Mons. Antonio Baseotto los días 13, 14 y 15 de abril. Inscripción e Informes: 43729670 - 46115434 y cfsanbernardo@yahoo.com.ar / cfsanbernardo@gmail.com
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Lita de Lazzari en Cable
En la Señal Satelital Maria (Canal 79 de Cablevisión) se trasmite todos los días a las 11 hs. " La Hora del Ciudadano " que conduce Lita de Lazzari y que sigue los principios propuestos por Juan Pablo II cuando dijo que “los cristianos estamos obligados a utilizar los mejores medios de comunicación a nuestro alcance en cada época, para difundir el Evangelio de Cristo”. La Señora de Lazzari pide oraciones por los realizadores del programa, para que puedan hacer su aporte contra la TV basura.
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Jornadas de Derecho Natural
Del 14 al 16 de junio tendrán lugar en San Luis, Argentina, las IV Jornadas de Derecho Natural organizadas por la Universidad Católica de Cuyo. Cada participante- graduado o estudiante-podrá presentar hasta dos ponencias sobre un temario que abordará cuestiones de Bioética, Filosofía Política, Filosofía del Derecho, Ética Social y Familia. El plazo improrrogable para la presentación de ponencias es el 22 de mayo. Informes: 0351-4884977 y
cuartasjornadas@gmail.com

Nº 19: El Rosario con "El Divino Amigo"


BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº 19
marzo 2007


GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO
Meditaciones tomadas del libro de Ejercicios
“El Divino Amigo” del P. José Schrijvers, C.Ss.R
.


Oración inicial

Jesús, yo te amo.
Me entrego a Ti.
Haz en mí y de mí lo que quieras.
Llévame a donde te agrade, hasta el Calvario, si es tu voluntad.
Toma mi corazón,
transfórmalo,
purifícalo
y llénalo de Amor.
Amén



MISTERIOS GOZOSOS
El Amor persevera


Lo necesario es amar, siempre amar.
El amor te suministrará constancia en la lucha, compunción y espíritu de oración.
El amor te enseñará a purificar tu voluntad por medio del desprendimiento, a disciplinar tu libertad mediante la obediencia, a despegar de tu inteligencia los pensamientos inútiles.
El amor te estimulará a la reflexión, rectificará tus juicios con la humildad, dirigirá tu imaginación y moderará tus pasiones.
El amor contendrá en la pureza tus sentimientos y desasirá tu alma de todos los bienes terrenos.
El amor te internará en la intimidad de Jesús; te enseñará a dejarte a ti mismo para ser una misma cosa con Jesús, a vivir de El, a obrar como El, a continuar por El la obra de la Redención.
Así, todo principio se perfecciona y se termina en el Amor.

Renueva la promesa de ser constante en el amor. Si el cansancio, el desaliento o la desconfianza te asaltan, mira al cielo. Allí está Jesús y te mira. Nadie te arrancará de sus divinas manos. El es un amigo fiel; ha principiado la hora de tu santificación y la terminará, pese a todas las dificultades exteriores e interiores, siempre que confíes en El y le consientas a trabajar en tu alma. Ámalo sin cesar. Repítele sin cesar que le amas. Pídele constantemente más gracia, más luz, más fuerza. Vuelve a El sin cansarte nunca: tienes asegurada tu santificación.


MISTERIOS LUMINOSOS
El Amor ilumina

Es hora de que intensifiques la unión con Jesús. Entra dentro del Corazón del Maestro; penetra más y más en sus sentimientos. Ayúdale a tomar posesión de ti, no sólo por la gracia santificante, sino por una semejanza voluntaria y consciente de pensamientos y de aspiraciones entre tu alma y la de Jesús. Ahora comienza para ti la vía iluminativa. Tu espíritu ha trabajado para deshacerse de todo pensamiento u ocupación superflua; tu corazón está libre de todo afecto desordenado.
Jesús puede ya descubrirse a ti, introducirte en el conocimiento de su divina Persona, revelarte los secretos de su vida eterna, de su vida eucarística, de su vida mística en las almas.
Cuanto más conozcas a Jesús, más le amarás y más te darás a El. Y cuanto más te entregues a El, más tomará posesión de ti, te substituirá a ti y te transformará en Sí.
Jesús ha tenido para ti preferencias, atenciones particulares, que sólo tú puedes conocer: los toques interiores, las delicadas solicitaciones de la gracia, los reiterados llamamientos, la divina ternura con la que a veces te rodea... ¿Qué pretende lograr con tantas muestras de bondad? : tu corazón, una voluntad sincera, un amor ardiente y generoso. Cuando consigue Jesús que le ame sin reservas un corazón, aunque no sea más que uno, considera bien pagados todos sus sacrificios, se consuela de las tristezas del jardín de los Olivos, olvida las ingratitudes pasadas, abre de par en par las puertas del cielo y colma de delicias a esa alma durante la eternidad.



MISTERIOS DOLOROSOS
El Amor purifica

El Amor de Dios y el amor desordenado de tí mismo, son los dos adversarios que se disputan tu corazón. Si llegaras a eliminar todo cuanto contraría la voluntad de Jesús, e hicieras todas tus obras para agradarle, serías perfecto. ¿Es esto tan difícil?
Acaso estés demasiado apegado a un objeto, a una ocupación, a un empleo, a una dignidad, a una persona, a cierta relaciones de sociedad...Tal vez tengas inmoderada afición a determinados proyectos, al buen resultado de tus empresas, al reconocimiento, al buen nombre, a ciertas maneras de hacer las cosas, a tus comodidades, a tu salud. ¿Quién osará creerse libre de aficiones cuando arroje una mirada a ese abismo del corazón donde se entrechocan tantos deseos, temores, alegrías, tristezas y esperanzas?
No te espantes ante tamaña multitud de imperfecciones. A medida que vayas progresando en humildad, irá el Señor alumbrando tus tinieblas y conocerás tus faltas. Nadie se puede preciar de haber adquirido la perfecta libertad de corazón, si Dios mismo no pone la mano en ello. Cuando un corazón es naturalmente más amante, delicado y noble en sus aspiraciones, más preparado encuentra Jesús el terreno para arrojar en él la semilla del puro Amor.


MISTERIOS GLORIOSOS
El Amor transforma


Tenemos la eternidad para gozar de Dios, y sólo algunos años para sufrir e inmolarnos por El.
Ser víctima con Jesús, no es necesariamente estar sujeto a grandes tribulaciones o soportar penas extraordinarias. No. Es hallarse siempre dispuesto a recibir de su mano, lo dulce y lo amargo, lo agradable y lo penoso, la salud y la enfermedad, el consuelo y las penas interiores.
Ser víctima significa prestarse por amor a todas las exigencias de Jesús en cualquier momento.
Ser víctima significa inmolarse cada día en todas las circunstancias que se ofrecen, como sucesos inesperados, contratiempos, choques por efecto del temperamento, del carácter o de apreciaciones. Es estar siempre contento de todo, siempre agradable y paciente, siempre sonriente por amor para con la Gran Víctima que, no obstante ser maltratada e inmolada, no despegó sus labios.
Toda alma amante puede y debe ser víctima de amor de esta manera. Entonces llegará la hora del triunfo: de tu sepulcro brotará la vida y la resurrección. Purificado por tu propio sacrificio, irás a engrosar el numero de los Bienaventurados.



CONCLUSIÓN

Oración final

Te doy gracias Jesús,
por la mirada de ternura que diriges a mi alma.
Crea en mí un corazón puro que a Ti sólo se apegue.
Dame la energía necesaria
para arrojar de mi alma todo amor que no sea el tuyo.
Amén.


Calendario Mariano
4 Nuestra Señora de la Guardia, Marsella, Francia
5 Nuestra Señora de la Buen Auxilio, Montreal, Canadá
8 Nuestra Señora de las Virtudes, Lisboa, Portugal.
17 Nuestra Señora de Irlanda
19 Solemnidad de San José, Esposo de la Santísima Virgen María.
22 Nuestra Señora de Citeaux, Francia
25 Solemnidad de la Anunciación

Intenciones del Santo Padre
General: Para que la Palabra de Dios sea cada vez más escuchada, contemplada, amada y vivida.
Misional: Para que los responsables de las Iglesias Jóvenes se preocupen de la formación de los catequistas, los animadores y los laicos entregados al servicio del Evangelio.

Anecdotario
En setiembre de 1926, Joaquín de Silva, de 27 años, y Manuel Melgarejo de 17, son detenidos en Zamora, Méjico, por el delito de ser católicos y llevar rosario y crucifijo. Conducidos al lugar donde serían fusilados, Joaquín dice a Manuel: “Quítate el sombrero, pues vamos a comparecer ante Dios”. Luego pide a los soldados: “No nos venden los ojos. Yo mismo daré la señal para disparar, cuando diga: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe”.
Los padres de los jóvenes se enteran de la noticia por los periódicos. Al encontrarse, se abrazan con emoción y el papá de Silva dice al de Manuel: “Felicitémonos: somos padres de dos mártires”.

Agenda
Rosario por la Vida
Organizado por un grupo de asociaciones pro-vida, el próximo 25 de marzo, coincidiendo con la celebración del Día del Niño por nacer, se realizará en Buenos Aires la quinta edición del Rosario por la Vida con el fin de defender la vida y la familia en el país. La iniciativa busca advertir de los peligros a los que la vida y las familias están expuestos con algunas leyes como la de educación sexual, la ratificación del Protocolo del CEDAW, la ley de esterilización, entre otras. Más información: fampaz@fibertel.com.ar
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III Congreso Internacional Pro-Vida
Del 23 al 25 de marzo próximo se celebrará en la ciudad de México el III Congreso Internacional Pro-Vida, que en esta ocasión tratará el tema "Manipulación de embriones humanos. ¿Frente a un nuevo holocausto?". Organizado por Vida Humana Internacional (VHI) y el Comité Nacional Pro-vida de México, el congreso contará con la participación especial del Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. Informes: www.vidahumana.org
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Cultura y Cristianismo
Organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UN de Cuyo, del 30 de mayo al 1 de junio se realizará en Mendoza las III Jornadas de Cultura y Cristianismo. Con el objeto abrir un espacio de reflexión acerca del rol del cristianismo en la cultura occidental y Argentina actuales, y al mismo tiempo implementar acciones que promuevan la vigencia de los valores cristianos, se abordará el tema de la Cultura y el Cristianismo en la historia universal, la historia argentina , la perspectiva filosófica y la Literatura universal. Informes: academiadehumanidades@yahoo.com.ar

Nº18: El Rosario con el P. Mariano Blas, L.C.

BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº 18
febrero 2007

REFLEXIÓN

El amor más entrañable

No quieras convertir tu vida en un purgatorio, privándote de la compañía del mejor amigo. Él te ama y quiere que lo ames.

Amor con amor se paga: así como es cierto que Dios te ama, también lo es que te pide una respuesta de amor, y no preguntes por qué. Ya san Agustín se hacía esta pregunta: “¿Quién soy yo, Señor, para que me pidas y me exijas que te ame con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente y con todas mis fuerzas; y que te disgustas muchísimo si no lo hago...?” Ama todo lo que puedas y como mejor sepas, y habrás cumplido.

Las visitas a Jesucristo y a María, realizadas con fe y fervor, infunden no pocos ánimos. En tu ciudad viven, a unos pasos de tu calle; no cuesta trabajo visitarles un minuto, darles los buenos días, pedirles una misericordia para la jornada. Esas pequeñas visitas, esos pequeños momentos, robados a tu abultada agenda, inyectarán vigor a tu alma triste.

Ve a visitarles con más frecuencia, con más amor y menos prisa, que son los amigos de tu alma, los que ponen suavidad y eficacia en tus actividades febriles. Si el arte de vivir es amar y ser amado, ahí tienes dos amigos que siempre te han querido y a los que no has sabido amar, tal vez. Una breve visita, un corto detenerse, un pequeño gesto de cariño, un mirar y ser mirado, un alargar la mano y dar la diaria limosnita de amor.

P. Mariano




GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO
Autor: P. Mariano de Blas, L.C.
Fuente: Catholic.net


Oración Inicial

Espíritu Santo:
Tú que hiciste entender a los Apóstoles
que a la Gloria se va por la Cruz,
a la resurrección por la muerte,
y a la felicidad eterna por el dolor,
concédenos que también nosotros
podamos vencer al mundo con nuestra fe en Jesús,
y alcancemos la victoria final.
Amén

MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
María es un alma de aceptación. Dijo sí con unas palabras hermosas que eran su fórmula de consagración: ”He aquí la esclava del Señor...”. En esas palabras había entrega total, confianza plena, amor muy hondo. María demostró que una vida entregada a Dios por amor, es una vida hermosísima, muy valiosa, muy rica, digna de imitarse. Tú eres uno de esos imitadores.Tienes que seguir demostrándote a ti y al mundo que tu vida dedicada a Dios y a los hombres es muy hermosa, valiosísima, riquísima, digna de vivirse e imitarse.

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
Si servir hace felices, María fue la mujer más feliz, porque fue la mejor servidora. El método ha funcionado siempre; igual que el del egoísmo, que jamás ha funcionado ni funcionará. El de servir al prójimo crea hombres y mujeres felices. Se sirve rezando por los infelices; se sirve sufriendo por los pecadores; se sirve dedicando tiempo al apostolado; se sirve dando algo mío, y se sirve, sobre todo, dándose a sí mismo con amor al prójimo.

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
María presentó a Jesús a los pastores; a cada uno le dijo: Aquí tienes a mi hijo, es todo tuyo”. Y cada uno de nosotros nos lo ha presentado de igual forma: ahí tienes a Jesús, es todo tuyo para siempre. Y ¿qué hago yo con Jesús? ¿Qué han hecho otros? Conocerlo hasta el éxtasis; amarlo con todo el corazón, toda el alma, toda la mente y todas las fuerzas. Predicarlo a todos; darlo a conocer a todos. El apostolado consiste sencillamente en dar a Jesús al hermano, para que alcance la felicidad sin fin.

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
En aquel templo se habían ofrecido muchos animales, en particular abundantes corderos. Muy poco valían. Aquel día una joven madre ofrecía un par de tórtolas con una mano, y con la otra y con el corazón ofrecía la ofrenda mejor salida de sus purísimas entrañas: al Hijo de Dios envuelto en la carne del hijo del hombre. El templo se había hecho para esta ofrenda única. María te ofrece al Hijo de Dios ¡Gracias, María!

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
¡Qué prueba tan dolorosa! Perdido y hallado. Prepárate, Madre, para la hora del Calvario. Aquí lo perdiste por tres días terribles; pero lo recuperaste entero. Allí, te lo matarán a mordiscos todos los pecados de los hombres, como rabiosos lobos. Perdido y hallado. Tu corazón sangraba con el desgarrón de la separación. Enséñanos, María a prepararnos a las separaciones y a aceptar sin preguntar, hasta que Dios quiera ofrecernos su respuesta.


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
Dios puesto en la fila de pecadores: había ladrones, asesinos, adúlteras, fariseos, soldados... Jesús metiendo los pies en la charca del pecado. Él, el tres veces Santo. Besó el suelo podrido de las almas, y no sintió náusea. Sabía que podía limpiar todas las almas, todos los basureros, todas las cloacas. Cada santo, es un pecador reconstruido como santo sobre sus propias ruinas. Tal vez a nosotros no nos habría impresionado ver a Jesucristo bautizado en el Jordán; a ti, María, debió impresionarte muchísimo, porque tú sabías, como nadie, que Él era Dios.

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Cuántas veces nuestra triste vida se nutre de vinagre, de vino de poca calidad, o tiene que conformarse con simple agua. María puede pedir a Jesús que convierta esa pobre agua, en dulce vino que nos dé gusto y fuerzas para el camino de la vida. “Haced lo que Él os diga”. Siempre nos guía a Él, nos invita a obedecerle, a seguirle, a imitarle. María nunca se cree ni se nombra Maestra, sino discípula; la mejor de todas. Es que conoce como nadie la religión del amor y la ha vivido mejor que ningún cristiano. Ella nos dice:”Hagan lo que Él les diga”. Él nos dice: “Hagan lo que Ella les diga”

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Conversión es cambio, nueva vida, hombres y mujeres nuevas. El Reino de Dios está cerca. El reino del Diablo se acabó. De ahí el cerrar la puerta al pasado y abrirla a la nueva vida; dejar la enemistad con Dios, y dar la espalda al pecado en todas sus formas. La nueva religión exige un rompimiento fuerte con la vida anterior. El que no nace de nuevo no puede ser cristiano, como afirmaba Jesús a Nicodemo. El hombre debe arrancarse el corazón de piedra y cambiarlo por un corazón cristiano, es decir, semejante al de Jesús y al de María. Muchos cristianos aman el barniz, la fachada, las formas externas. Son la nueva generación de los fariseos. Hay que cambiar por dentro, con el dolor y la alegría que supone ser un hombre y una mujer nueva.

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Les hizo ver el cielo por un rato. Querían quedarse allí para siempre, pero no era aún el momento. En el cielo querremos quedarnos para siempre, y será verdad, y será posible. Los condenados querrán ir al cielo por un rato al menos, y no irán ni siquiera por un rato. ¡Qué mal se está allí! Pero allí se quedarán eternamente, en el lugar donde no se ama y donde la infelicidad ha puesto su morada eterna. Todos los santos han tenido una experiencia semejante a la del Tabor, es decir, han gustado anticipadamente el cielo. Y todos han dicho lo mismo: .¡Qué bien se está en el cielo! San Ignacio de Loyola escribía “¡Qué miserable me parece la tierra cuando contemplo el cielo!”

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
La persona que más te quiere, descúbrela en la Eucaristía. Ahí hallarás la Víctima que constantemente se ofrece por ti, en tu lugar, que paga amorosamente por tus culpas y pecados. El cuchillo, que no quiso Dios que Abraham clavara en el cuello de su hijo Isaac, permitió que se clavara en las manos, en los pies y el corazón de su propio Hijo. Por amor a nosotros. La deuda enorme que nosotros ni siquiera sospechamos cuán tremenda es, la pagó Jesús completamente en el Calvario, y la siguen pagando en la Eucaristía. Ahí encontrarás el Pan de la Vida que sacia el hambre del alma, y el Agua Viva que sacia la sed de eternidad y de amor.

MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Los apóstoles dormían en la hora más triste de Jesús en esta tierra. Sólo un apóstol velaba: el traidor. Otra alma estaría en vela, orando con lágrimas profundas en su rostro: María. Ella seguramente tampoco podría dormir. Sabía, por intuición maternal y sobrenatural que su Hijo cruzaba la hora más triste y amarga. En el océano de dolor y abandono en que navegaba, la espada entró hasta la empuñadura en su corazón. Y en su corazón de Madre de la Iglesia recogió la sangre de su Hijo y la transfundió a los futuros mártires.

II LA FLAGELACIÓN
La flagelación sola hubiera matado a Jesús. Muchos hombres caían exánimes en un charco de sangre. Jesús resistió, porque aún le quedaba amor y capacidad de sufrimiento para los pecadores más empedernidos. Con los primeros cien azotes fueron derritiéndose la mayoría de los pecados. Pero fue necesario llegar a ciento veinte, contados en la Sábana Santa, para ablandar a los de piedra. ¿A qué azote llegaron mis pecados? ¿Al ciento veinte? Ante la flagelación, como ante la cruz, no se puede seguir adelante: quiero caer muerto de dolor y arrepentimiento y resucitar un santo a la vista de Jesús flagelado por mí.

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Si sólo le hubieran coronado de espinas, excluyendo los demás tormentos, hubiera sido terrible, dolorosísimo; pero juntaron herida sobre herida, dolor sobre dolor, hasta convertir todo su cuerpo en una herida en carne viva. Las espinas llevaban en su punta cruel un veneno: la humillación, la burla infinita contra el tres veces Santo. Se rieron, se burlaron, le pegaron, le escupieron. Pero la corona de espinas es gloriosa. Sus espinas terribles significan tanto amor, tanto perdón y tan gran misericordia, que son benditas. Los azotes, las espinas, las humillaciones gritan el amor de Dios a cada uno de los hombres. Líbreme Dios de gloriarme en nada, si no es en la corona de espinas, en los azotes, los clavos y la cruz de Jesús, por los cuales he sido salvado del eterno dolor.

IV LA VÍA DE LA CRUZ
La cruz le aplasta; el pecado de toda la Humanidad le doblega. Jesús cae, pero siempre se levanta. Así nos enseña qué hacer cuando caemos: levantarnos siempre y volver a empezar; seguir nuestro camino. El perdón llega fresco, directo, eficaz, al pecador, cada vez que se arrodilla en el confesionario. Perdónanos, Padre, aunque a veces sí sabemos lo que hacemos.

V LA MUERTE DE JESÚS
Durante la agonía Jesús hizo su maravilloso testamento. María había sido hasta ese momento la fiel Eva que le acompañó siempre: a Belén, a Egipto, al Calvario. Era su Madre, su joya, su fortaleza. Pero ahora se le ocurre –divina ocurrencia- regalárnosla a nosotros. Y María, acostumbrada a la obediencia total, dijo nuevamente a Jesús: “Sí, he aquí la esclava del Señor, he aquí la Madre de los hombres”. Y dijo sí a cada uno de sus hijos. Me dijo a mí: “Acepto ser Madre tuya por siempre”. De Madre del Primogénito a madre de millones. La herencia recibida de María enriquece inmensamente al más pobre ser humano, pues puede decir con verdad: “¡Madre mía!”

MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
¿Es posible en tan corto espacio de tiempo pasar del abismo de dolor al abismo de gozo? Jesús se aparecía de vez en cuando a sus apóstoles y amigos iluminándolos como un relámpago en la noche; pero luego les dejaba el vacío de su ausencia. María era una luz de día y de noche: a todas horas disponible, para responder a todas las preguntas, para iluminar las conciencias, para fortalecerles en la futura vida apostólica. La presencia y solicitud de María fue algo único, irrepetible en la vida de los apóstoles, y desde entonces ejerce su oportuna maternidad sobre estos hijos suyos

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
El cielo es tuyo ¿Subes o te quedas? La Ascensión clava nuestra esperanza en nuestra propia felicidad eterna. Es un subir, un superarse de continuo, un no resignarse al muladar. Querer ser otro, distinto, mejor en lo humano, mejor en lo intelectual y en lo espiritual. La ascensión nuestra al cielo será el último peldaño de la escalera; será la etapa final y feliz, sin retorno ni vuelta atrás. Debemos pensar en ella, soñar con ella y poner todos los medios para obtenerla. Todo será muy poco para conquistarla. Después del cielo sólo sigue el cielo. Después del Paraíso ya no hay nada que anhelar o esperar. Todos nuestros anhelos más profundos y entrañables, estarán, por fin, definitivamente cumplidos

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Que se repita el milagro de Pentecostés en la Iglesia, en cada uno de nosotros, en mí. Aunque no sepa ver la llama de fuego, que me abrase todo. Aunque no haya terremoto externo, que vibre por dentro y me vuelva loco de amor por Él y por Ti. No te pido más, Madre, pero no te pido menos.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
El cuerpo en el que Dios habitó, está eternizado en el cielo, incorrupto, feliz, como estará un día el nuestro. María, nuestra Madre, es inmensamente feliz en el cielo. Nosotros, sus hijos, nos congratulamos infinitamente por su felicidad. Ella, como buena Madre, no quiere gozar sola; nos quiere ver a nosotros felices con Ella, eternamente gozosos con Ella y con Jesús en el cielo. El único anhelo todavía no cumplido de María es lograr nuestra felicidad eterna. Su oración para lograrla es diaria, muy intensa, hasta conseguirlo. Oh María, Puerta del Cielo, no permitas que tu hijo pródigo prefiera comer las bellotas y apacentar los puercos, cuando ha sido llamado al amor eterno y a la felicidad suprema en el cielo junto con Dios y junto a Ti.

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Madre amorosísima: cuando dijiste Sí a Dios, escribiste nuestos nombres en la lista de los redimidos. El cielo es tu sitio, Virgen María. Y el cielo es también el sitio para tus hijos. No permitas que los hijos de una Madre que vivió y murió de amor, vivan y mueran de hastío. Llévanos al cielo. Haznos vivir en la tierra como quienes están de paso hacia la felicidad eterna. Que dejemos pasar lo pasajero y nos aferremos a lo eterno.

CONCLUSIÓN

Oración final

Te rogamos, Señor,
nos concedas gozar de constante salud de alma y cuerpo.
Y por la intercesión gloriosa de Santa María, la Virgen,
líbranos de las penas de esta vida,
y haz que alcancemos las alegrías sin fin.
Amén.



Calendario Mariano
2 Nuestra Señora de la Candelaria
3 Nuestra Señora de Suyapa (Honduras)
10 Nuestra Señora de la Paloma (Bolonia, Italia)
11 Nuestra Señora de Lourdes
13 Nuestra Señora de la Carrodilla, patrona de los Viñedos (Argentina)
15 Nuestra Señora de Paris


Intenciones del Santo Padre
General: Para que los bienes de la tierra, dados por Dios a toda la humanidad, sean usados con sabiduría y según los criterios de justicia y solidaridad.
Misional: Para que la lucha contra las enfermedades y las grandes epidemias en el Tercer Mundo encuentre en el espíritu de solidaridad de los gobiernos de todas las Naciones una colaboración siempre más generosa.

Anecdotario
La habitación en la que murió San Ramón Nonato, en el Castillo del Vizconde de Cardona- a diez kiómetros de Barcelona- fue convertida en capilla en 1682, y hasta que todo el edificio se derrumbó, en la puerta se mantuvo una placa que, recogiendo una tradición multisecular, decía: “En este puesto se apareció Cristo, vestido de hábitos sacerdotales, acompañado de ángeles en forma de religiosos mercedarios, para administrar el Viático al Glorioso San Ramón Nonato, quien entregó su espíritu a Dios el último domingo de agosto de 1240”.

Agenda
Congreso interamericano
La Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC) y el Consejo Superior de Educación Católica (CONSUDEC), organizan del 5 al 10 de febrero el 21° Congreso Interamericano de Educación Católica. Bajo el lema "Hacia una América integrada desde la educación" se tratará el tema de la exclusión y la inclusión y de cómo la Doctrina Social Cristiana puede animar el proyecto educativo católico. Para mayor información, escribir a congresociec@consudec.org o ingresar al sitio web www.consudec.org
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III Congreso Internacional Pro-Vida
Del 23 al 25 de marzo próximo se celebrará en la ciudad de México el III Congreso Internacional Pro-Vida, que en esta ocasión tratará el tema "Manipulación de embriones humanos. ¿Frente a un nuevo holocausto?". Organizado por Vida Humana Internacional (VHI) y el Comité Nacional Provida de México, el congreso contará con la participación especial del Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. Informes: www.vidahumana.org
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Nº 17: Rosario por nuestra Patria

Nª Srª de Luján
Patrona de la Argentina


BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº17
enero 2007


REFLEXIÓN

Sobre el patriotismo
Juan Pablo II

Entrevista en Castelgandolfo


La expresión patria se relaciona con el concepto de padre, pater. La patria es en cierto modo lo mismo que el patrimonio, es decir, el conjunto de bienes que hemos recibido como herencia de nuestros antepasados. Es significativo que, en este contexto, se use con frecuencia la expresión madre patria. En efecto, todos sabemos por experiencia propia, hasta qué punto la herencia espiritual se transmite por las madres. La patria, pues, es la herencia y a la vez el acervo patrimonial que se deriva.

EL razonamiento que acabamos de hacer sobre el concepto de patria y su relación con la paternidad y la generación, explica con hondura el valor moral del patriotismo. Si se pregunta por el lugar del patriotismo en el Decálogo, la respuesta es inequívoca: es parte del cuarto mandamiento, que nos exige honrar al padre y a la madre. Es uno de esos sentimientos que el latín incluye en el término pietas, respeto y veneración que se debe a los padres, porque representan para nosotros a Dios Creador. Al darnos la vida, participan en el misterio de la creación y merecen por tanto una devoción que evoca la que rendimos a Dios Creador. El patriotismo conlleva precisamente ese tipo de actitud interior, desde el momento que también la patria es verdaderamente una madre para cada uno. El patrimonio espiritual que nos transmite nos llega a través del padre y de la madre, y funda en nosotros el deber de la pietas.

El Evangelio ha dado un significado nuevo al concepto de patria. Lo que nos viene de Cristo orienta todo lo que forma parte del patrimonio de las patrias y culturas humanas hacia la patria eterna. Cristo dice:”Salí del Padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y me voy al Padre”. Este retorno al Padre inaugura una nueva Patria en la historia de todas las patrias y de todos los hombres.

Juan Pablo II
Entrevista en Castel Gandolfo, 1993


GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO

Rosario por nuestra Patria
Fuentes:
Semanario Xto Hoy
Folletos de la Fraternidad Nª Srª de la Gracias
Folleto Campaña Mundial del Santo Rosario



Oración inicial

Ven, Espíritu Santo.
Ven por medio de la poderosa intercesión
del Corazón Inmaculado de María,
tu Esposa amadísima.
Amén

MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
El amor a la Patria, como todo amor, es desiteresado y sacrificado: ¿quuién está dispuesto a sacar horas del sueño, a perderese un fin de semana? ¿Quién a renunciar a sus apetencias e intereses personales en aras del bien común?. María nos deslumbra con su SI, con su compromiso.

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
En el Magnificat se establece que Dios humilla a los soberbios y enaltece a os humildes; que Dios obra su salvación en la historia con la colaboración de los hombres. En medio de las dificulatades,¿sabemos alentar la esperanza? ¿Apreciamos las lecciones que nos dan los acontecimientos para nuestro bien? ¿Transmitimos el coraje, la valentía, la forataleza, ña paz anuestro alrededor?. Que María nos ayude, que nos guíe para construir una patria justa y fraterna.

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
A una Argentina bendita con recursos naturales y humanos privilegiados, Dios la quiere hacer compsartir vslores como la santa pobreza, que vivieron apasionadamente hombres como San Francisco. ¡Somos capaces de ser más solidarios, menos indolentes, más generosos? ¡Sabemos contentarnos con poco y no estar molestos porque todos nos disconforma? ¿Logramos liberarnos de la esclavitud de los bienes externos y pasajeros para apreciar los bienes superiores? ¿Cuátas lecciones de la cátedra de Belén!

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
¡Cómo nos alecciona este cuarto misterio! La virtud de la justicia nos manda dar a Dios, a la patria y al hogar lo que se merecen. Ir a misa no es un mero acto de devoción personal, sino un acto de justicia. Dios quiere que le retribuyamos el habernos sacado de la nada, creándonos, y del pecado, redimiéndonos, con el acto de culto de la asistencia dominical.

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
El evangelista hace notar que Jesús crecía en edad, sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres. Actualmente, ¿maduran así nuestra niñez y nuestra juventud argentinas? ¿Nos quejamos de cómo la televisión arruina y compromete seriamente el proceso de maduración de aquellos que son la esperanza del fututo? La peor de las ruinas y fracasos, ¿no es acaso el advertir el peligro de la droga, la discoteca, la música satánica, ciertas modas, ciertos lenguajes, ciertas procacidades como moneda corriente?


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
En el río Jordán, el Espíritu Santo te mostró, Señor, como el predilecto del Padre, su hijo muy querido. Desde nuestro bautismo, en que nos convertimos en hijos adoptivos del Padre, Dios espera de nosotros que nos parezcamos a Jesús. ¿Cómo? De un solo modo: pasar por la vida haciendo el bien. Un motor:la oración; una energía: la eucaristía; un control de calidad: el sacramento de la reconciliación.

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Este episodio, ¡cuánto nos enseña!: a estar atentos a las necesidades de los que están cerca de nosotros. A ser intermediarios entre quienes precisan algo y quienes pueden brindar la solución. A ser insitentes a pesar de las contrariedades momentáneas. A tener confianza en Jesús, que sabe lo que conviene. Señor, haz de nosotros vino nuevo, así llevaremos un poco de tu alegría y tu esperanza.

III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Enviaste a tus discípulos apredicar la conversión, el cambio interior, como condición para entrar en el Reino...¡Y qué poco hemos hecho! Si veo discriminación, en nuestra familia, oficina, escuela, ¿acepto a todos? Si hablo de corrupción, ¿partiicpo activamente de las entidades que dicen representarnos? Si me horrorizo cuando me roban, ¿aplaudo o condeno por tonto a quien devuelve lo que no es suyo? SI me quejo del poder de los políticos, ¿qué hago con el poder que tengo como hijo de Dios de hacer el bien? La lista de pequeñas transgresiones, omisiones y complicidades es infinita. Señor, ayúdame a cambiar mi corazón contradictorio. Que no excuse mis pecados mirando a los de los otros.

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Aunque hoy no pueda, como Juan, Pedro y Santiago, verte transfigurado, enséñame cuéles valores son portadores de Ti. Que pueda permanentemente descubrirte en las cosas buenas que suceden a mi alrededor, y revelarte en tantos momentos aparentemente oscuros de nuestra historia.Porque tu paz es diferente a la paz del mundo.Tú eres la única verdad capaz de ilumiar la inteligencia del hombre. Sólo tu justicisa puede reconciliar definitivamente.

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
Señor, que la comunión con tu Cuerpo y tu Sangre no sea para mí motivo de condenación, por no aprender a ser humilde con la humildad que te llevó a quedarte en la pequeñez del pan; por no bendecirte y agradecerte en todo momento y oportunidad reconociendo tu amor providente en cada acontecimiento de mi vida; por no aprender a donarme como el pan con tu propia donación; por no descubrir tu sagrada presencia en los hombres...

MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
¿Cuántas angustias, cuántas penas te hacen sudar sangre, Señor! Miras la humanidad, miras la Argentina, y adviertes cómo el hombre no sabe usar su libertad. Ves cómo se potencia la capacidad de destucción. Sudas porque ves cómo el mal avanza rápido; porque ves la ruina irremediable de cuantos se enquistan en el mal y no quieren arrepentirse...

II LA FLAGELACIÓN
La víctima divina soporta calladamente. Expía los pecados de la carne, corrupción, no siempre convenientemente detestada. Pecados que envilecen: familias destruidas, homosexualidad, pornografía, infidelidades, impudicia, vicios. Pecados cometidos en nombre de la libertad de expresión o del arte. Mansamente, el Hijo de Dios paga nuestras culpas.

III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
¡Con cuánta facilidad olvidamos que tu corona era de espinas! Nosotros siempre pensando en el poder, en el dinero, en la seguridad, la vanagloria..., esas coronas que tanto nos gustan y por las que desfallecemos si nos faltan. Seguirte es coronarnos de pobreza, de humildad. Es vivir clavándonos las espinas de la ingratitud, la indiferencia, la incomprensión, la hostilidad.

IV LA VÍA DE LA CRUZ
En este mundo tan contradictorio, muchos de nuestros hermanos cargan injustamente la cruz de la ignorancia, del hambre, de la marginación. Hazme, Jesús, Cireneo de quienes no pueden llevar solos sus cruces. Aumenta en mí la convicción de que contigo, Señor de la Historia, es posible transormar cualquier realidad por dolorosa que sea

V LA MUERTE DE JESÚS
Las dos grandes lecciones de la cruz son la bondad de Dios y la maldad del hombre. Nuestra patria experimenta hoy patéticas convulsiones agónicas: imprudencias fatales en las rutas casi a diario, homicidios espeluznantes, desnutrición infantil, aborto, muerte por sobredosis. Todas muertes absurdas, inútiles, evitables. Que por tu muerte redentora, Señor, se restaure la concordia entre los argentinos.

MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
La Resurrección es la causa de nuestra esperanza. En estos momentos tan difíciles que estamos viviendo tenemos que reavivar nuestra esperanzan no en neustras popias fuerzas, sino en la gracia que transforma los corazones.

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
La contemplación del cielo nos lleva a trabajar en la tierra transormando las estructuras temporales enfermas y avejentadas por la tibieza, la apatía, la indeferencia. El consumismo, el materialismo, el secularismo han hecho olvidar al hombre que el fin último es la visión de Dios por toda la eternidad. Contemplarán al Señor aquellos que en la sociedad supieron colaborar con la obra creadora de Dios. La Argentina necesita de hombre y mujeres que trabajen con sentido de responsibilidad, con los pies en la tierra y la mirada en le cielo.

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Los intentos por sacar adelante a la patria han sido muchos, pero pocos se dan cuenta de que la crisis, es crisis de santidad. Pidamos especialmente el don de fortaleza, para confesar el pecado de corrupción; el don de sabiduría, para que los argentinos sepamos gustar las cosas de Dios; el Don de Consejo, que permita buscar caminos apropiados para salir del atolladero.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
María, Esttella de la evangelización. Si hay un motivo de esperanza cierta y fundada, es la piedad mariana de nuestro pueblo: María de Luján, de San Nicolás, Virgen de la Carrodilla, Nuestra Señora de Iatí. Nuestra bandera onstenta los colores de la Inmaculada. No temamos, no bajemos los brazos: en el cielo María aboga por nosotros.

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Toda hermosa eres María. Coronada como obra maestra salida de la manos de Dios, María nos convoca a colaborar en la obra de la Redención. ¿Podremos en nuestra Argetnina hacer resplandecer el bien, la verdad y la belleza en la cultura, el ate, la educación Que la msica, la televisión, los espectáculos sean un trasunto de la belleza de la llena de Garcia. Sólo la beleza salvará al mndo; sólo la belleza salvará la patria.


CONCLUSIÓN

Alabanzas de las advocaciones argentinas

Salve, Señora de Luján, patrona de la Argentina.
Salve, Santa María del Buen Ayre.
Salve, Señora de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires.
Salve, Señora del Rosario de San Nicolás de los Arroyos.
Salve, Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya de Jujuy.
Salve, Señora de la Candelaria de Huamahuaca.
Salve, Señora del Milagro de Salta.
Salve, Señora del Rosario del Milagro de Córdoba.
Salve, Señora Cautiva de Villa de María de Río Seco.
Salve, Señora de Villa Concepción del Tío.
Salve, Virgen Madre del Cerro de Tulumba
Salve, Señora del Rosario del Trono de San Luis.
Salve, Señora de la Consolación de Sumampa.
Salve Señora de La Laguna, patrona del sudoeste chaqueño.
Salve, Señora de Itatí, Reina del Paraná.
Salve, Señora del Carmen de Nogoyá.
Salve, Señora de los Milagros de Santa Fe.
Salve Señora de la Merced, Generala del Ejército de Belgrano.
Salve, Señora del Carmen de Cuyo, Generala del Ejército de los Andes.
Salve, Señora de la Carrodilla, patrona de los viñedos
Salve, Señora del Valle de Catamarca.
Salve, María Auxiliadora, patrona del agro argentino.
Salve, Stella Maris, patrona de la Armada argentina.
Salve, Señora de Loreto, patrona de la aviación argentina.
Salve, Señora de los Puelches y Pochas de Nahuel Huapi.
Salve, Señora de la Soledad, patrona de las Islas Malvinas


Oración final

Madre Santísima,
hace tiempo que venimos recurriendo a Ti
y sabemos que quien a Ti acude
consigue cuanto ha pedido.
Por eso, Madre, Omnipotencia Suplicante,
no desoigas nuestras oraciones
y líbranos de todo peligro
Virgen gloriosa y bendita. Amén.


Calendario Mariano
1 Santa María Theotokos
6 Epifanía. Nuestra Señora de Belén
15 Nuestra Señora de Banneux (Bélgica)
23 Desposorios de la Virgen
24 María Reina de la Paz


Anecdotario
El Padre Pedro de Jesús Maldonado Lucero atendía confesiones, cuando se presentó un grupo de hombres armados para apresarlo. Tomó un relicario con hostias consagradas y siguió a sus captores. Al llegar a la presidencia municipal, le insultaron y golpearon hasta que un pistoletazo en la frente le fracturó el cráneo en círculo y le hizo saltar el ojo izquierdo. El sacerdote, bañado en sangre, cayó al suelo y el relicario se abrió dejando escapar las hostias. Uno de los policías las recogió, y con cinismo se las dio diciendo: “Cómete ésto”. Por manos de su verdugo, se cumplió su anhelo de recibir a Jesús Sacramentado antes de morir en Chihuahua, México, el 11 de febrero de 1937.

Agenda
Jornadas de Derecho Natural
Del 14 al 16 de junio tendrá lugar en San Luis la IV Jornada de Derecho Natural, organizada por la Universidad Católica de Cuyo. Conferencias, paneles, exposiciones y debates, abordarán temas referidos al derecho, bioética, familia, sexualidad, ciencia política, filosofía. El plazo para la presentación de trabajos vence en forma improrrogable el 22 de marzo. Informes: cuartasjornadas@gmail.com y al teléfono 0351-4884977
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Nº 16: El Rosario para los niños


BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº 16
diciembre 2006


REFLEXIÓN


Hacerse como niños
Fuente: Biblioteca Almudí


Jesús, ¿quién es el mayor en el Reino de los Cielos?; ¿quién es el más santo?; ¿quién se parece más a Ti? Y me respondes: el que se convierte y se hace pequeño «como los niños».

Esta es una de las pa­radojas de tu doctrina: el que quiera ser mayor a tus ojos, debe ha­cerse el menor a los ojos de los hombres. Y para ello, es necesario convertirse, cambiar de vida, rechazar todo orgullo, aprender a pe­dir perdón con humildad.

No se trata de hacerse niño en estatura o en falta de madurez, sino de obedecer con humildad la voluntad del Padre Celestial: «el que se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.»

Además, es el único camino para imitarte, Jesús, pues Tú mismo no buscaste otro fin que el obedecer la voluntad de Dios: «no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Luc 22,42).

Jesús, ¿busco en mi vida hacer la voluntad de mi Padre Dios?
¿Intento pedirte luces en la oración para que seas Tú quien me guíes en mi camino diario o, más bien, voy a lo mío, según me parezca, según me interese o tenga ganas?
¿Me apoyo en la dirección espiritual, dán­dome cuenta de que necesito ayuda para ser mejor y exigirme más?



GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO

El rosario para los niños
Por Fr. Ennio Domenico Staid, Op.


Oración inicial

Ven Espíritu Santo
Y envía desde el cielo un rayo de tu luz

MISTERIOS GOZOSOS

I LA ANUNCIACIÓN DE JESUS A MARÍA
Un Ángel lleva el anuncio a María. Le dice que de ella nacerá el Salvador del mundo. Si escuchas bien, también a tí el ángel te repite la misma invitación. A cada hombre, a cada mujer, a cada niño, se le propone hacer nacer en su corazón a Jesús. María enseguida dijo “Sí”. Qué respondes tú? ¿Estás dispuesto, como la Virgen, a hacer lo que Dios quiere de tí?

II JESÚS ES LLEVADO POR MARIA A VISITAR A SANTA ISABEL
María visita a Isabel. ¡Qué hermoso encuentro entre estas dos mamás! Si fuiste capaz de decir que sí, ahora es necesario ponerse en viaje como hizo la Virgen y encontrar como ella a otras personas, otros amigos con los cuales hablar de Jesús y vivir sus enseñanzas ¿Eres capaz de llevar Jesús a tus hermanos, a tus primos, a tus amigos?

III JESÚS NACE EN BELEN
No hay lugar en Belén para el hijo de Dios. Jesús nace en un establo. María, José y los pastores lo recibieron con alegría. No había una casa para él, pero sí había muchas personas simples que le hicieron lugar en su corazón. Prueba de hacer nacer a Jesús también tú en tu corazón.

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
También tú fuiste llevado a la iglesia y presentado a Dios. Hecho cristiano. Cuando fuiste bautizado eras demasiado pequeño para asumir un compromiso con el Señor. Lo puedes hacer ahora cumpliendo bien tu deber y rezando con María.

V JESÚS ES REENCONTRADO EN EL TEMPLO HABLANDO DE DIOS
Aún siendo un niñito, Jesús enseña a los grandes cómo debemos comportarnos. ¿Cuántas veces te preguntas si tu modo de actuar agrada a Dios? Tú, ¿hablas con Jesús, lo escuchas, logras jugar con él? Recuerda que Jesús está en cada uno de los chicos que encuentras durante el día.


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL JORDÁN.
Jesús fue bautizado por Juan el Bautista con el agua de la penitencia; tú fuiste bautizado con agua y fuego del amor de Jesús. Con el bautismo te volviste cristiano, o sea, todo de Jesucristo ¿Te comportas como cristiano?

II JESÚS ESTA EN LAS BODAS DE CANÁ.
Toda la vida del cristiano es una invitación a las bodas. Una invitación a hacer fiesta, porque Jesús está siempre con nosotros. Después, cuando hay algún obstáculo para la fiesta, está la Virgen que se da cuenta de lo que falta e interviene para que la fiesta continúe. Un niño que no se da cuenta de que otros pueden estar en el sufrimiento, no es un verdadero niño, sino un trozo de piedra que se mueve. ¿Tú te das cuenta si hay algo que no funciona en casa, en la escuela o entre tus amigos?

III LA PREDICACIÓN DE JESÚS ANUNCIANDO EL REINO.
Jesús ha dicho que cada uno de los cristianos debe ser sal de la tierra y luz del mundo. Si nos volviéramos insípidos el mundo sería más desabrido, y si apagamos nuestra luz se vuelve más oscuro ¿Sabes que debes ser luz y sal de la tierra? ¿Qué haces para recordarlo?

IV JESÚS SE TRANSFIGURA EN EL MONTE
Jesús les hace ver a sus amigos la belleza de ser todo de Dios. ¡Piensa qué hermoso sería que también nosotros pudiéramos hacer ver la belleza de nuestra alma a nuestros amigos!. De hecho la transfiguración es sencillamente mostrar, poner en evidencia, lo que está delante de los ojos de Dios. Si este milagro sucediera también para tí ¿cómo te verían tus amigos?

V JESÚS SE HACE PAN POR NOSOTROS
Poco antes de morir Jesús dijo a sus amigos: “yo he deseado ardientemente cenar con ustedes en esta Pascua”. Quería permanecer para siempre con sus amigos. El se vuelve carne de nuestra carne, se mezcla con nosotros, es uno de nosotros, puente que nos comunica con Dios ¿Comprendes qué grande es este amor.... dejarse comer por quien se ama?

MISTERIOS DOLOROSOS

I JESÚS AGONIZA Y REZA EN EL HUERTO
Comienza la pasión de Jesús, pero sus amigos se duermen. Jesús está solo. Se está siempre solo cuando se sufre. Un verdadero amigo se conoce sólo en el momento del dolor. Jesús no les pide mucho a sus amigos más queridos. Quería que lo ayudaran con la oración, pero ellos se duermen. ¡Señor, no permitas jamás que yo me duerma o me distraiga si cerca mío hay gente que sufre!

II JESÚS ES FLAGELADO
Es insoportable ver a un inocente sometido a la cruel flagelación. Es una escena desgarradora que no sólo sucedió muchos años atrás, sino que continúa también hoy cuando alguien más fuerte hace sufrir al más débil. Tú, ¿de qué parte estás?

III JESÚS ES CORONADO DE ESPINAS
Hay espinas más punzantes que las espinas: son nuestras malas acciones, nuestros malos pensamientos, las mentiras que hacen sufrir a los inocentes. Yo, Señor, quiero sustituir todas las espinas con mi oración y con cada una de mis buenas acciones.

IV JESÚS ES CONDENADO A MUERTE Y SUBE AL CALVARIO LLEVANDO LA CRUZ.
Tú, Señor, dices: “ quien quiera venir conmigo debe tomar también él su cruz”. Yo no sé si soy capaz de llevarla, pero sé que tú me ayudarás, como el Cireneo te ayudó a tí. Sin embargo, hay algo que puedo prometerte. Si encontrara a alguien que lleva la cruz no huiré, sino que lo ayudaré a llevarla.

V JESÚS MUERE EN LA CRUZ POR MÍ.
Es fácil llorar en este misterio porque Jesús muere en la cruz por nosotros. Más difícil es comprometernos para que no haya más injusticias y malas acciones que hacen morir a otros hombres.

MISTERIOS GLORIOSOS

I JESÚS RESURGE DE LA MUERTE
Con Jesús, la muerte ha sido vencida, no tiene más poder sobre los hombres. Jesús ha declarado la guerra a la muerte y ha vencido. Ahora nuestra fe dice que todos aquellos que están con Jesús, con Él resucitarán. Donde está Él, estarán también sus amigos. ¿Tú eres de verdad un amigo de Jesús?.

II JESÚS SUBE AL CIELO A PREPARARNOS UN LUGAR.
Es bello, Señor, saber que Tú me esperas un día en el cielo. Ayúdame a pensar seguido en este encuentro, así mi Rosario será como un hilo que me una a Ti; y los Avemarías serán como muchos escalones que me llevarán a abrazarte cuando vaya a Tí.

III JESÚS, COMO PROMETIÓ, MANDA AL ESPÍRITU SANTO A SU IGLESIA.
Los dones que el Espíritu Santo nos trae son siete: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios. ¿Cómo decirte “gracias” por todos estos regalos? Es facilísimo. Tu “gracias” consiste en vivir estas virtudes. No existe otro “gracias” que pueda recompensar a quien te lo hace, más que aceptarlo con gratitud. ¿Eres capaz de decir gracias por los dones que recibes?

IV JESÚS LLEVA AL CIELO A SU MADRE.
Has hecho bien, Señor, en llevar al cielo a tu madre. Nadie más que ella te ha amado. Como a todas las mamás, le interesaba más tu vida que la suya. Quiero también yo ponerte en primer lugar y amarte como ella te amó.

V LA GLORIA DE MARÍA Y DE TODOS AQUELLOS QUE HACEN TU VOLUNTAD.
Yo sé que el cielo está reservado a todos aquellos que, como la Virgen, te han querido y han obedecido tus mandamientos. En esta decena del Rosario quiero unirme a todos aquellos que aquí en la tierra son tu imagen solitaria, hambrienta, prisionera, sufriente, para estar también yo unido a Tí y a la Virgen María por toda la eternidad.

CONCLUSIÓN

Oración final

Querida y tierna Madre mía María, ampárame.
Cuida de mi inteligencia, de mi corazón, de mis sentidos,
para que no me manche con el pecado.
Santifica mis pensamientos, mis afectos, mis palabras y obras,
para que pueda agradarte a Ti y a tu Hijo Jesús, mi Dios,
y alcanzar así la gloria del cielo.


Calendario Mariano
8 Inmaculada Concepción
Nuestra Señora de Caacupé
10 Nuestra Señora de Loreto
12 Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América
25 Navidad
31 Fiesta de la Sagrada Familia

Intenciones del Santo Padre
General: Para que Cristo, manso y humilde de corazón, mueva a los dirigentes de las naciones a un uso responsable del poder.
Misional: Para que en el mundo entero los misioneros vivan con gozo y entusiasmo su vocación en el seguimiento fiel de Cristo.

Anecdotario
En el siglo V, Arcadio, emperador de Constantinopla, instigado por su esposa la emperatriz Eudoxia, quiso castigar a S. Juan Crisóstomo. Cinco cortesanos propusieron diversos medios. “Mándalo al destierro”, dijo uno. “Quítale los bienes”, añadió otro. “Mételo en la cárcel cargado de cadenas”. “ “Mátalo”. El último consejero dijo al emperador: “Si lo destierras, estará contento sabiendo que en todas partes tiene a Dios; si le despojas de los bienes, no se los quitas a él, sino a los pobres que él ayuda; si lo encarcelas, besará sus cadenas; si le condenas a muerte, le abres las puertas del cielo. Hazle pecar: él sólo teme al pecado”.

Agenda

Programa Radial en Córdoba
Todos las viernes de 12 a 13 hs. se emite por FM91.5 Radio Sinfonía de la Inmaculada el Programa “Tú eres Pedro”, comentarios sobre la realidad eclesial a la luz del Magisterio, y conducido por Fr. Rafael Rossi, O.P. El programa puede escucharse también en la página web de la emisora. Las preguntas formuladas al correo electrónico
tuerespedro@hotmail.com serán respondidas durante el transcurso del programa.
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Congreso Internacional de Cofradías marianas
Para fortalecer la devoción a la Virgen en torno de la religiosidad popular, la Hermandad Penitencial de Nuestra Señora de Begoña, patrona de Bilbao, y la Cofradía de Nuestra Señora de la Virgen Blanca, de Vitoria, convocan del 5 al 8 de diciembre en Bilbao y Vitoria (España), al I Congreso Internacional de Cofradías y Hermandades consagradas a la advocación de Vírgenes Patronas. Este encuentro no se dirige sólo a cofrades, sino a todos los estudiosos de la religiosidad popular, hermandades, asociaciones, fundaciones, etc. Más información, programa detallado e inscripciones en info@congresovirgenespatronas.org y en la página web www.congresovirgenespatronas.org, en la que además está abierto el censo de Cofradías de Vírgenes Patronas.
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Nº 15:El Rosario cantado

BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº 15
noviembre 2006


REFLEXIÓN

La musica sacra
Homilía de Juan Pablo II
durante la Misa celebrada en la Plaza de San Pedro
para la Schola Cantorum de la Asociación Italiana de Santa Cecilia,
octubre 1983

En la Nueva Alianza el canto es típico de los que han resucitado en Cristo. En la Iglesia sólo quien canta con esta disposición de novedad pascual- esto es, de renovación interior de vida- es verdaderamente un resucitado. Así, mientras en el AT la música podía resentir del culto vinculado con los sacrificios materiales, en el NT la música se hace “espiritual”, análogamente al nuevo culto y a la nueva liturgia, de la que es parte integrante, y es acogida a condición de que inspire devoción y recogimiento interiores.

Cristo es el Himno del Padre y, con la Encarnación, ha entregado a la Iglesia ese mismo Himno, es decir, se ha entregado a Sí mismo, para que ella lo perpetúe hasta su retorno. Ahora, cada cristiano está llamado a participar en este Himno, y a hacerse él mismo “canto nuevo” en Cristo al Padre celeste.

En un grado todavía más profundo está llamado a participar de dicho Himno, esto es, del misterio de Cristo, el sacerdocio ministerial, del que el episcopado es la perfecta actuación.

Como obispo y como Sucesor de Pedro en la Sede de Roma, me sale, pues, espontáneo repetiros hoy las palabras de San Agustín: “Oh hermanos, oh, hijos, oh pueblo cristiano, oh santa y celeste estirpe, oh regenerados en Cristo y renacidos de lo alto, escuchadme, mejor, por medio mío cantad al Señor un canto nuevo”.

Naturalmente este canto nuevo, que resuena en mí y en vosotros como prolongación del Himno eterno que es Cristo, debe estar en sintonía con la perfección absoluta con que el Verbo se dirige al Padre, de modo que en la vida, en el poder de los afectos y en la belleza del arte, se realice completamente la unidad entre nosotros, miembros vivos, con Cristo, nuestra cabeza: “Cuando alabéis a Dios, alabadlo con todo vuestro ser; ¡cante la voz, cante el corazón, cante la vida, canten los hechos!”, es también la penetrante recomendación de San Agustín.

Esta unidad exige ante todo que la música sea verdadero arte (...) es decir, que sea capaz de transformar el sentimiento del hombre en canto, de adecuar el sonido a las palabras, de lograr aquella perfecta y fecunda sintonía con las altas finalidades y exigencias del culto católico.

Dicha unidad exige, al mismo tiempo, que esa música sea auténticamente “sacra”, esto es, que posea una predisposición adecuada a su finalidad sacramental y litúrgica y no tenga por lo tanto, los caracteres de la música destinada a otros fines.

Esa unidad exige también que a la realización de una verdadera música sacra se llegue mediante una cuidadosa preparación específica, tanto artística como espiritual y litúrgica.

Ante esta perspectiva es preciso insistir en la preparación de los compositores, a los que hay que ofrecer las ayudas, sugerencias e instrumentos adecuados; en la formación de los fieles y de los cantores, miembros de las Scholæ Cantorum, que son ejemplo fecundo de organización en orden a la dignidad de las celebraciones litúrgicas; en el estudio teórico y práctico de la música sacra, según los modelos propuestos por la Santa Sede, en todos los seminarios y los institutos religiosos; en la fundación y vitalidad de los diversos institutos y escuelas de música sacra, para la formación de maestros que unan a la competencia en el arte musical una fe profunda y una práctica íntegra de vida cristiana.


GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO

El rosario cantado
por Pablo L. De Marcos

Oración inicial

Lléname Señor con tu Espíritu.
Lléname Señor con tu Espíritu.
Y déjame sentir el fuego de tu Amor
Aquí en mi corazón, Señor.
Y déjame sentir el fuego de tu Amor
Aquí en mi corazón, Señor.
Amén


MISTERIOS GOZOSOS
(Para todos los misterios se utilizará la melodía de “El trece de Mayo”)

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA

Llegó hasta María del Ángel la voz:
“Serás tú –le dice- la Madre de Dios.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL

María visita a Santa Isabel,
llenando de gracias a su sierva fiel.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN

En pobre pesebre nació el Salvador;
los ángeles cantan la paz y el amor.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO

La Virgen su ofrenda al Templo llevó,
y allí Jesús Niño a Dios presentó.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO

Tres días perdido estuvo Jesús,
y dio a los doctores raudales de luz.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.



MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.

Quiso sumergirse en el río Jordán
y ser bautizado por su primo Juan.
Ave, ave, ave María
Ave, ave, ave María

II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.

Si pide María, el Hijo que es Dios,
no puede a la Madre decirle que no.
Ave, ave, ave María
Ave, ave, ave María


III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.

Queremos ser signos vivos de tu amor,
sembrar en el mundo tu Reino, Señor
Ave, ave, ave María
Ave, ave, ave María


IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS

A sus seguidores les muestra el Señor
la gloria del cielo en el monte Tabor.
Ave, ave, ave María
Ave, ave, ave María

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.

En la santa cena tu palabra obró
este gran prodigio digno de tu amor.
Ave, ave, ave María
Ave, ave, ave María


MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ

Orando en el huerto el Buen Redentor
vertió de su sangre un largo sudor.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.


II LA FLAGELACIÓN
Cuando en la columna azotes sufrió,
por todos los hombres Jesús padeció.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.


III LA CORONACIÓN DE ESPINAS

Corona de espinas su frente rasgó
por los pensamientos que ofenden a Dios.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

IV LA VÍA DE LA CRUZ

Al Monte Calvario camina Jesús
llevando en sus hombros divinos la cruz.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

V LA MUERTE DE JESÚS

En la cruz clavado murió el Salvador,
dejando a María por Madre de amor.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR

Después de tres días revive el Señor,
de muerte y pecado feliz Vencedor.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO

Subiendo a los cielos en carne inmortal
nos abre las puertas de la eternidad.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO

En lenguas de fuego, cual dones de amor,
llegó hasta los Doce el Consolador.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO

En cuerpo y en alma la Virgen se va
al cielo donde Ella nos esperará.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO

De cielos y tierra se escucha una voz:
María es la Reina de la Creación.
Ave, ave, ave, María.
Ave, ave, ave, María.

CONCLUSIÓN


Oración final
(Con la melodía de “Bendita sea tu pureza”)

Quisiera Virgen María,
Madre mía muy amada,
Tener el alma abrasada
En vuestro amor noche y día.
¡Oh, dulce Señora mía,
quién tuviera tal fervor
que aventajara en ardor
a los serafines todos,
amándoos por cuantos modos
inventó el más fino Amor!
Amén



Calendario Mariano
7 María Medianera de todas las gracias
8 Virgen del los Treinta y Tres (Uruguay, Argentina)
13 Nuestra Señora de los Desamparados
18 Virgen del Rosario de Chiquinquirá (Colombia)
19 Nuestra Señora de la Divina Providencia (Puerto Rico)
21 Presentación de la Santísima Virgen María
22 Nuestra Señora de Lavang (Viet Nam)
23 Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa (Santiago del Estero, Argentina)
24 Nuestra Señora de Montserrat (España)
27 Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, (1830).
30 Stella Maris.


Intenciones del Santo Padre
General: Para que en el mundo entero se ponga fin a todas las formas de terrorismo.
Misional: Para que con el esfuerzo de los creyentes, unido al de las fuerzas vivas de la sociedad, se rompan las cadenas nuevas y antiguas que entorpecen el desarrollo del continente americano.


Anecdotario
A mitad del siglo diecinueve, el Papa estaba muy preocupado por los males que aquejaban al mundo. Le obsesionaba, sobre todo, el avance del Racionalismo que amenazaba gravemente el porvenir de la Iglesia. El Papa meditaba, exponía sus temores, consultaba. Un Cardenal le decía repetidamente: Santidad, proponga al mundo un ideal muy alto de santidad, de belleza, de pureza. Pío IX le hizo caso y definió el Dogma de la Inmaculada Concepción.


Agenda
I Congreso de Evangelización de la Cultura
"Los católicos en la sociedad civil y política", será el lema del I Congreso de Evangelización de la Cultura, que se realizará del 3 al 5 de noviembre en la Universidad Católica Argentina, con el objetivo de "contribuir a promover la presencia de los católicos en la vida pública". Informes:
www.uca.edu.ar/ pec@uca.edu.ar/ teléfonos: (011) 4338-0870/0892.
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Adopción Espiritual
La Escuela de Formación de Dirigentes “Santo Tomás Moro” de la ciudad de Córdoba, convoca a participar del Programa de Adopción Espiritual de un Niño en Peligro de ser Abortado. Los participantes se comprometen a rezar diariamente y durante nueve meses, una brevísima oración por un bebé, a quien le habrán puesto un nombre. Informes e inscripciones:
escuelatmoro@gmail.com
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Nº 14:Con oraciones de los siglos I a VIII



BOLETIN DEL ROSARIO
Año II - Nº 14
octubre 2006


REFLEXION


Los muertos resucitan
Catequesis sobre la Iglesia de San Cirilo de Jerusalén (s. IV)

Un árbol abatido florece ¿Y el hombre abatido no florece?
Lo que fue sembrado y cosechado permanece en la parva. Y el hombre separado de este mundo, ¿no permanece en algún lugar?
Los gajos de los viñedos y las ramas de los árboles, completamente cortados, transplantados, reciben la vida y producen fruto; el hombre, por el cual las plantas existen, una vez enterrado ¿no resucitará?

Valorando los esfuerzos, ¿qué es más difícil: plasmar una estatua que desde el principio no existía o rehacer de nuevo, con su forma original, una que se había roto?
Dios, que nos hizo de la nada, ¿no podrá de nuevo hacer resurgir a aquellos que existieron y murieron?

Pero tú no crees lo que está escrito sobre la resurrección, porque eres griego. Contempla ésto en la naturaleza y reflexiona sobre las cosas que a diario se ven. Se siembra trigo, o cualquier otro género de semillas. Apenas cae, como si se muriera, la semilla se pudre y es inútil para el alimento. Pero, de aquello corrompido, resurge un tallo verde, y lo que había caído, se yergue hermoso.

El trigo está hecho para nosotros. El trigo y las semillas están hechas para el consumo, no para sí mismas ¿Aquellas cosas que fueron creadas para nosotros, después de muertas reviven. Y nosotros, que somos el motivo por el cual ellas viven, ¿no resucitaremos de la muerte?


GUIÓN DEL REZO DEL ROSARIO
Las meditaciones propuestas son oraciones compuestas entre los siglos I a VIII

Oración Inicial

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de sabiduría:
dame mirada y oído interior
para que no me apegue a las cosas materiales,
sino que busque siempre las realidades del Espíritu.
Amén
(San Agustín, s.V)

MISTERIOS GOZOSOS

I. LA ANUNCIACIÓN DEL ANGEL A MARÍA
Por eso yo soy tu siervo, porque mi Señor es tu Hijo.
Por eso tú eres mi señora, porque eres esclava de mi Señor.
Por eso yo he sido hecho esclavo,
porque tú has sido hecha Madre de mi Hacedor.
(San Ildefonso de Toledo, s.VII)

II LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU PRIMA SANTA ISABEL
Feliz de ti, María,
porque en ti se cumplen los enigmas y los misterios anunciados por los profetas.
Feliz de ti, porque desde tu seno se ha irradiado un esplendor
que se difunde sobre toda la tierra que ahora te llama bienaventurada.
Feliz de ti, porque con tu leche has alimentado a Dios,
el cual, en su misericordia, se hizo pequeño para engrandecer a los miserables.
(Balaj el Sirio, s.V)

III EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN
A los seguidores de Dios, guardianes de rebaños y pastores de corderos,
se les mostró el Niño envuelto en pañales en un pesebre.
Y Belén, por el querer divino
fue llamada patria del Verbo.
(s. II)

IV LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Tú has rendido a Dios la alabanza que merece;
pero no rechaces la nuestra, ya que,
aunque indigna e inadecuada,
al menos está hecha con todo nuestro amor.
No rechaces, oh entre todas bendita,
la alabanza expresada por nuestros labios impuros,
porque nace de un alma que te ama.
No desprecies las palabras de una lengua indigna,
sino ten en cuenta nuestro gran amor,
y obtennos de Dios el perdón de los pecados,
la cancelación de toda mancha,
y la alegría de la vida eterna.
(San Germán de Constantinopla, s. VI)


V JESÚS PERDIDO Y ENCONTRADO EN EL TEMPLO
Gloria al Padre que mandó a su Único Hijo,
para que se manifestase por medio de María,
nos librase del error
y glorificase su nombre en el cielo y en la tierra.
(Balaj el Sirio, s. V)


MISTERIOS LUMINOSOS

I EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN.
No me asusto al escuchar:
“Eres tierra y a la tierra volverás”.
porque el Señor en el Santo Bautismo
me canceló toda mancha de pecado.
(Gregorio de Nisa, s. IV)


II LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ.
Acepta las súplicas de pueblo, Virgen Madre de Dios,
e intercede sin descanso ante tu Hijo,
a fin de que libre a los que te alabamos,
de los peligros y tentaciones.
Porque tú eres nuestra embajadora y nuestra esperanza.
(Andrés de Creta, s. VII)


III EL ANUNCIO DEL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
Oh, Rey:
Aunque los himnos que te cantáramos
fueran como las arenas de la playa,
nunca podremos igualar lo que nos has dado.
Por eso te aclamamos. Aleluya.
(Himno Akathistos, s. V)

IV LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
Haz que temamos al Hijo de Dios,
porque quien teme a Dios guardará sus mandamientos
y purificará sus sentidos
para poder mirar el esplendor de la luz divina
(Eleuterio de Tournai, s. V)

V LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.
A ti, María,
que produces en tu seno el fruto de la oblación,
nosotros, siervos de este santuario,
te rogamos insistentemente
que nos guardes del enemigo que nos asedia.
Y que así como no se separa la mezcla del agua y del vino,
así nosotros no nos separemos de ti y de tu Hijo, Cordero de salvación.
(Anáfora etiópica, s. VIII)

MISTERIOS DOLOROSOS

I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Caigo, Señor, a tus plantas para adorarte.
Te doy gracias, Dios , por la bondad.
Te imploro, Dios de santidad.
Ante Ti doblo la rodilla.
(San Efrén, s. IV)

II LA FLAGELACIÓN
¡Gloria a Ti, que fuiste maniatado!
¡Gloria a Ti, que fuiste flagelado!
¡Gloria a Ti, que fuiste escarnecido!
(San Efrén, s. IV)


III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
En mi dolor
no me revuelco en agudas espinas
Porque el Señor ha recogido las espinas de nuestros pecados,
coronando su propia cabeza con ellas.
(Gregorio de Nisa, s. IV)


IV LA VÍA DE LA CRUZ
¡Oh cruz buena,
que fuiste embellecida por los miembros del Señor,
tantas veces deseada,
solícitamente querida,
buscada sin descanso,
y con ardiente deseo preparada!
Recíbeme de entre los hombres y llévame junto a mi Maestro,
para que por tí me reciba, Aquel que me redimió por tí muriendo.
(San Andrés Apóstol, s.I)


V LA MUERTE DE JESÚS
Te has dejado calmar la sed con vinagre y hiel,
Oh, misericordioso,
para destruir el gusto antiguo.
Te has dejado clavar en el patíbulo de la cruz,
Tú que una vez protegiste a tu pueblo
con una columna de nubes
(Oficio del Sábado Santo, s.VII)


MISTERIOS GLORIOSOS

I LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR
Mil veces glorificada seas, Virgen Madre de Dios.
Te celebramos porque por la cruz de tu Hijo
el infierno fue vencido y la muerte mortificada,
Y nosotros, muertos,
hemos resucitado y hechos dignos de la vida.
Hemos obtenido el paraíso
(Himno, s. V)

II LA ASCENCIÓN DE JESÚS AL CIELO
Vino del Padre,
volvió al Padre.
Bajó a los infiernos,
volvió a subir al trono de Dios.
(Himno ambrosiano, s.IV )


III LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Señora mía, dueña y poderosa sobre mí,
Madre de mi Señor, sierva de tu Hijo,
engendradora del que creó el mundo,
a tí te ruego, te oro y te pido
que tenga el Espíritu de tu Señor,
que tenga el Espíritu de tu Hijo,
que tenga el Espíritu mi Redentor,
para que yo conozca lo verdadero y digno de ti.
(San Ildefonso de Toledo, s. VII)

IV LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO
Míranos con benevolencia desde el cielo,
gobiérnanos en la paz,
guíanos para que no tengamos miedo ante el trono del juez.
(Basilio de Seleucia, s. V)


V LA CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA DE TODO LO CREADO
Bienaventurada eres por todos los siglos de los siglos,
gratísima a Dios,
más resplandeciente que los querubines,
y más gloriosa que los serafines.
(San Efrén,s. IV)


CONCLUSIÓN

Oración final: Letanías de San Efrén

Salve, canto de los querubines y alabanza de los ángeles.
Salve, paz y alegría de la humanidad.
Salve, Jardín de las delicias.
Salve, Árbol de la vida.
Salve, Baluarte de los fieles.
Salve, Puerto de los náufragos.
Salve, reclamo de Adán.
Salve, rescate de Eva.
Salve, Templo santísimo.
Salve, Trono del Señor.
Salve, Virgen, que has aplastado la cabeza del dragón precipitado al fuego.
Salve, Refugio de los afligidos.
Salve, Rescate de la maldición.
Salve, Madre de Cristo, Hijo de Dios vivo.
A Él toda gloria, honor, adoración y alabanza,
ahora y siempre y en todo lugar, por los siglos.Amén.



Calendario Mariano
1 Nuestra Señora del Rosario del Milagro
5 Inmaculada Concepción del Buen Viaje
7 Virgen del Rosario
8 Nuestra Señora del Buen Remedio
11 Fiesta de la Divina Maternidad de Nuestra Señora
12 Nuestra Señora del Pilar (Zaragoza, España)
Nuestra Señora Aparecida (Brasil)
18 Virgen de Schoenstatt
27 Dedicación de la Basílica de Nuestra Señora Auxilio de los Cristianos (Turín, Italia )

Intenciones del Santo Padre
General: Para que todos los bautizados maduren en la fe y la manifiesten mediante opciones de vida claras, coherentes y valientes.
Misional: Para que la celebración de la Jornada Mundial de las Misiones aumente por doquier el espíritu de animación y cooperación misioneras.

Anecdotario
Un hombre que había oído hablar acerca de las maravillas que Don Bosco podía hacer, le preguntó cuál era la fórmula para sacar la lotería. Don Bosco le contestó seguro: “Sus números de suerte son 10, 7 y 14”. El hombre ya corría a comprar el billete, cuando Don Bosco agregó: “...los 10 mandamientos, los 7 sacramentos, y las 14 obras de misericordia”.

Agenda

Historia de la Iglesia
Organizadas por las diócesis y universidades católicas del Noroeste Argentino, se realizará en Salta, del 12 al 14 de octubre de 2006, las I Jornadas de Historia de la Iglesia en el NOA, en ocasión del bicentenario del obispado de Salta. Informes e inscripción: Arzobispado de Salta, España 596, (4400) Salta / historiadelaiglesia@ucasal.net
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Jóvenes
Auspiciado por la Universidad Católica de Córdoba y la agencia AICA, y bajo el lema "Joven del nuevo milenio: reconstruye tú mi Iglesia", el próximo 4 de noviembre se realizará en el Instituto Santa Teresa de Jesús de esa ciudad el 2° Foro Católico de Jóvenes, y que comprenderá conferencias, paneles, debates y talleres que abordarán diversos aspectos de la problemática juvenil. Para más informes : forocatolicodejovenes@yahoo.com.ar
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Hispanidad
En el salón Dalmacio Vélez Sarsfield, de la Facultad de Derecho y Cs. Sociales de la UN de Córdoba, se llevarán a cabo las III Jornadas “La Hispanidad Hoy” y la XXXV Reunión de Institutos Argentinos de Cultura Hispánica que, del 19 al 22 de octubre abordarán los desafíos culturales de Hispanoamérica. Informes: itejerinac@hotmail.com-
info@culturahispanicacba.com.ar - culturahispanicacba@yahoo.com.ar